Según Daniel C. Dennett, profesor de la Universidad Tufts, las instituciones religiosas han sobrevivido controlando lo que saben sus seguidores, pero actualmente ya no pueden hacerlo.
Autor:
Daniel C. Dennett – 26 de Abril de 2015 -
The Wall Street Journal
La influencia de la religión se ha estado desvaneciendo durante los últimos siglos, especialmente en Europa y en América del Norte. Se han producido unos pocos resurgimientos breves y locales, pero en los últimos años el ritmo de caída se ha acelerado.
Hoy en día una de las mayores categorías de afiliación religiosa en el mundo, con más de mil millones de personas, es "ninguna religión", integrada por los "no afiliados". Uno de cada seis estadounidenses es ya un no afiliado; en 2050, según un nuevo
estudio del Centro de Investigación Pew, la cifra será uno de cada cuatro. Las iglesias se están cerrando por cientos, desacralizadas y rehabilitadas como viviendas, oficinas, restaurantes y similares, o simplemente abandonadas.
Si esta tendencia continúa, la religión en gran parte se evaporará, al menos en Occidente. Podrían subsistir bolsones de intensa actividad religiosa, formados por personas que estarán más claramente diferenciadas de la mayor parte de la sociedad en sus actitudes y costumbres, y que serán una fuente probable de creciente tensión y conflicto.