2018-10-24

232.- Lecciones de Flavio Josefo


Autor: Riskov

Por este tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, si es que es correcto llamarlo hombre, ya que fue un hacedor de milagros impactantes, un maestro para los hombres que reciben la verdad con gozo, y atrajo hacia Él a muchos judíos y a muchos gentiles además. Era el Cristo. Y cuando Pilato, frente a la denuncia de aquellos que son los principales entre nosotros, lo había condenado a la Cruz, aquellos que lo habían amado primero no le abandonaron ya que se les apareció vivo nuevamente al tercer día, habiendo los santos profetas predicho esto y otras mil maravillas sobre Él. Y la tribu de los cristianos, llamados así por Él, no ha cesado de crecer hasta este día.

Flavio Josefo, Antigüedades judías, libro 18, capítulo 3.51.

Tito Flavio Josefo (n. 37-38 – 101), historiador judío fariseo, fue testigo privilegiado del judaísmo del primer siglo. Por ello se convirtió en la principal fuente histórica del cristianismo ajeno a los seguidores de Jesús.

Ese papel que le otorgaron póstumamente le ha permitido aparecer en multitud de ocasiones como testimonio neutral de los hechos históricos en la zona judía del imperio romano.

Son varias las citas recogidas por él sobre elementos cristianos: en las primeras noticias históricas referentes al cristianismo, menciona al «hermano del llamado Jesucristo, de nombre Santiago» o la muerte de Juan el Bautista por orden de Herodes Antipas.

Sin embargo, no se conservan los textos originales; las copias son objeto de muchas controversias porque, casi con toda seguridad, se añadieron posteriormente interpolaciones cristianas.

Tras la exégesis, hay un consenso mayoritario en indicar que las menciones básicas son verídicas pero contienen añadidos cristianos.

Es reseñable que el historiador más detallista de la zona en aquel tiempo no haya escrito nada sobre Jesús, limitándose a mencionar muy brevemente a algunos de sus seguidores. Esto ha constituido un problema para el cristianismo por la siguiente razón: ¿Cómo vamos a predicar la fantástica resurrección y el inicio de una nueva era si el protagonista no aparece en ninguna crónica histórica neutral? No obstante, queda solucionado con el texto incluido en la entrada de este artículo. Ahí queda bien claro quien es Jesús y las maravillas que produjo.

Para desolación de los cristianos ha quedado claro que no es real, sino un añadido de los escribas de Roma.

Vamos a analizarlo, ya que aporta elementos de juicio para comprender un poco más de la mentalidad doctrinal.

"Jesús es un hombre sabio, hacedor de milagros impactantes, un maestro para los hombres que reciben la verdad con gozo. ¡Era el Cristo!". (…) "Si es que es correcto llamarlo hombre".

En la mentalidad del escriba es Hijo de Dios; el cristo (liberador de los judíos); el que trae la verdad.

"Y cuando Pilato, frente a la denuncia de aquellos que son los principales entre nosotros (…)".

Se refiere a los judíos, el pueblo deicida; los dirigentes son traidores. Se puede extender a todos los judíos que no aceptaran a Jesús.

"Se les apareció vivo nuevamente al tercer día, habiendo los santos profetas predicho esto y otras mil maravillas sobre Él".

Aquí acepta la resurrección y que es el Mesías de los judíos, el que cumple lo dicho por los profetas bíblicos en el Antiguo Testamento.

¡Y todo esto proviene de un historiador judío que nunca dejó de serlo!

No es posible escribir lo anterior y seguir siendo judío; al aceptar esto, automáticamente se convierte en cristiano. Cosa que no ocurrió.

La mentalidad de los farsantes de la iglesia romana es tan doctrinal e irracional que no se dieron cuenta que ese texto no podía surtir efecto más allá de sus fronteras religiosas. Es de una inocencia que causa hilaridad. Menos mal que estamos en la era de internet para que la divulgación haga el resto.



Fuente: Wikipedia.

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17 comentarios :

Carlos Castañeda dijo...

Hola:

El que Josefo se atreviera a dejar registrado de que Jesús "apareció vivo nuevamente al tercer día", sin estar convencido de ese dato increíble, sencillamente es algo que no cuadra con él.

Justo después del extraordinario párrafo que abre este artículo, Josefo continúa diciendo:"...por el mismo tiempo otra triste calamidad pone a los judíos en desorden...", previamente había mencionado este escritor de cosas atroces que Pilatos les había hecho a los judíos en general.

Dado que se ha comprobado que Pilato existió, uno entiende la "oportunidad" que se tuvo para hacer una interpolación en ese lugar.

Y pongo oportunidad en comillas, porque hubo deficiencia, dado que no se cambió el estilo del texto limítrofe por parte del copista, quedando una aporía, la que destaca como una cicatriz.

Si se hace una lectura crítica de la fuente, claro está.

Saludos.

WALRUS dijo...

Sigo en esto al Prof. Piñero
https://www.google.com/amp/s/www.tendencias21.net/crist/El-testimonio-de-Flavio-Josefo-sobre-Jesus-Jesus-y-la-resistencia-antirromana-XLIII_a2272.amp.html

Segun Piñero el pasaje es probablemente interpolado por escribas cristianos pero ademas es un punto mas en un relato de calamidades que acontecieron a los judíos y desembocaron en la rebelión terminal de los años 66-70.
En el otro pasaje quedó sin interpolar, cuando se menciona a Santiago, el hermano del que llamaban el Cristo.

Riskov dijo...

Este es un problema para el cristianismo que busca sus raíces históricas. Josefo menciona a Santiago y a Juan el Bautista, entre otras rápidas y breves menciones de los seguidores cristianos pero apenas habla de Jesús directamente. Sin duda, para él, incluyendo su entorno histórico, eran más importantes los cristianos que Jesús.

Es de suponer que, en relación a lo que él escuchó, había seguidores cristianos pero su líder no hizo nada sobresaliente.

Este "algo sobresaliente" lo fueron desarrollando sus seguidores solamente. Pero triunfaron políticamente y esto es lo que nos ha llegado.

Bernat dijo...

A todo eso, habría que añadir el hecho de que la palabra "cristiano" -según leí en algún libro- no apareció sino mucho más tarde y, según recuerdo, en Alejandría. Si alguien puede corroborar eso, lo agradecería porque hablo casi de "oidas".

Lo digo en relación a lo que Riskov comenta acerca de Flavio: " Sin duda, para él, incluyendo su entorno histórico, eran más importantes los cristianos que Jesús."

Me pregunto si Flavio utilizaba la palabra "cristiano" u otra para designar a los seguidores de Cristo, y es que según se entienda dicha palabra es fundamental.

Monserrat Torrens, en su libro: "El desafío cristiano. Los motivos del perseguidor" deja muy claro que los primeros cristianos no fueron perseguidos por su religión, tal como nos ha hecho creer la Iglesia Católica, sino por ser seguidores de un rebelde revolucionario opositor de Roma.

Si "cristiano", en el primer siglo, significaba "rebelde", cuando Flavio habla de "cristianos" posiblemente hablaba de "rebeldes" y ese matiz es enormemente relevante para el análisis histórico de la evolución del cristianismo.

Carlos Castañeda dijo...

Tengo entendido que fue en Antioquía de Siria, por las décadas del 40 y 50 del siglo I que los seguidores de Jesús de Nazaret fueron conocidos como khristianós ‘fieles al Mesías, al Cristo'.

Se supone que entre ellos se llamaban 'los hermanos', 'los escogidos', entre otros.

Por fuera del grupo, 'los nazarenos' o 'los galileos'.

Aunque no sé si 'cristianos' fue un nombre de afuera o surgido de adentro de esta agrupación.

Voltaire dijo...

Mis dos centavos.

Josefo es muy importante para moros y cristianos.

Hay tres grupos que argumentan sobre la existencia de cristo y su papel como iniciador del cristianismo

1)Los apologistas, pero a estos no podemos hacerles caso porque están sesgados 100%
Lo historiadores especializados en la materia (religión) que está divido en dos grupos:
2) Los “Miticistas” que sostienen que cristo no existió y es sólo un mito (el Jesús mítico). Un portaestandarte es el Sr. Richard Carrier, ateo y venido a menos en cuanto a su autoridad debido a sus malos argumentos.
3) Los “Historicistas”que sostienen que hay evidencia suficiente para pensar que es posible y probable que Cristo existiera. Este es el grupo del consenso y del cual sale el “Jesús Histórico”. Este grupo no sostiene que Cristo fuera dios o hiciera milagros, simplemente se ocupa de establecer si un ser humano llamado Jesús existió o no en la Judea del siglo I. Un muy importante historiador de este
grupo es Bart Erhman, también ateo.

Los historiadores del tercer grupo usan una regla básica para establecer la posibilidad de que una persona X haya existido: que haya testigos imparciales contemporáneos que citen la existencia de X, y el mas importante de los testigos imparciales en este caso es Josefo, aun si se limpian las interpolaciones descubiertas en sus textos y cuyos autores fuero apologetas del cristianismo.

De esta manera se puede arribar a una conclusión:

Nadie sabe a ciencia cierta si Cristo existió, pero es posible y altamente probable que un Rabino Judío, apocalíptico y antirromano iniciara una secta judía a comienzos del siglo I. Y también que pudo ser convicto de sedición y ajusticiado por los romanos en la forma en que se ajusticiaba a ladrones, asesinos y revoltosos en esos tiempos: crucifixión.

En esta conclusión juega un importante papel Josefo como ya lo señala Ryskov.

Voltaire dijo...

Algo se quedó en el tintero.

No estoy muy seguro de qué valor tiene en nuestra discusión con lo creyentes el que Cristo existiera o no. Hay quien dice que si se probara la inexistencia de Cristo, eso sería un golpe mortal para los creyentes cristianos. Permítanme que lo dude.

Por otra parte tengo la opinión de que el verdadero arquitecto y constructor del cristianismo no fué Cristo sino Pablo. Sin Pablo, el cristianismo habría desaparecido o no sería mas que otra secta del judaismo.

Riskov dijo...

Bernat, intentaré dar humilde respuesta a tus cuestiones (en negrita):

A todo eso, habría que añadir el hecho de que la palabra "cristiano" -según leí en algún libro- no apareció sino mucho más tarde y, según recuerdo, en Alejandría. Si alguien puede corroborar eso, lo agradecería porque hablo casi de "oidas".

Lo digo en relación a lo que Riskov comenta acerca de Flavio: " Sin duda, para él, incluyendo su entorno histórico, eran más importantes los cristianos que Jesús."


Creo que no. Autores como Josefo, Tácito o Plinio el joven emplearon ese término. Tácito lo hace con alguna variante (algo así como "crestianos").

Pero sí es cierto que todos ellos mencionan a los cristianos más que a Jesús. Se puede entender puesto que a ellos les interesaba más los movimientos político-sociales que las prédicas de un líder.


Me pregunto si Flavio utilizaba la palabra "cristiano" u otra para designar a los seguidores de Cristo, y es que según se entienda dicha palabra es fundamental.

Parece que la frase de Josefo "aun hoy, la gente de los cristianos que toma su nombre de él, no ha dejado de existir" puede ser genuina. Los estudiosos no encuentran problema en ella.


Monserrat Torrens, en su libro: "El desafío cristiano. Los motivos del perseguidor" deja muy claro que los primeros cristianos no fueron perseguidos por su religión, tal como nos ha hecho creer la Iglesia Católica, sino por ser seguidores de un rebelde revolucionario opositor de Roma.

Si "cristiano", en el primer siglo, significaba "rebelde", cuando Flavio habla de "cristianos" posiblemente hablaba de "rebeldes" y ese matiz es enormemente relevante para el análisis histórico de la evolución del cristianismo.


Sí, con matices.
Jesús fue ajusticiado por rebelde a Roma (hay que ponerse en el punto de vista del imperio). Era un predicador que tuvo un éxito local con el mensaje de dejarlo todo y seguirme que vendrá un nuevo mundo gobernado por nuestros líderes judíos y sin los romanos.

A pesar de la influencia cultural que nos ha llegado, el verdadero culpable de su muerte es el imperio romano; su ejecución fue propia de los sediciosos.

Los romanos, en cuestiones religiosas, dejaban libertad. En cuestiones políticas, ninguna.
La razón por la cual ahora se culpa a los judíos es porque es el rival vigente.

Sin embargo Josefo parece que no fue adversario de los cristianos; no lo juzgaba mal. No mencionó de ellos nada malo, a no ser que hubiera sido borrado, lo cual no parece razonable puesto que otros historiadores sí hablan mal (Tácito o Luciano, por ejemplo) y se mantuvieron sus escritos. Y de haber hablado mal habrían eliminado los escritos de Josefo y no los hubieran interpolado, supongo.

Josefo no consideró a los cristianos peligrosos; parece que fue un judío romanizado por conveniencia y no por gran amor a Roma.

Bernat dijo...

Gracias, Riskov. Tan sólo eran matices que pueden tener su importancia según se analice el contexto histórico.

Para seguir el debate y no se quede estancado, yo me inclino por la existencia real de Jesús. Para ello, me baso en Gonzalo Puente Ojea, quien tenía un argumentos que también lo recoge de otros historiadores. Dicho argumento se basa en que para Pablo y los evangelistas, era más fácil crear un mito a partir de un hombre real que inventado. Si dicho hombre -Jesús- llegó a ser un personaje algo importante para los judíos, bastaba recopilar hechos protagonizados por él que todavía se mantenían en la memoria de algunos (La fuente "Q" con la que acuñaron los historiadores alemanes, que se refiere a la fuente oral o boca a boca).

Una historia basada en un personaje que ilusionó a una parte de los judíos y del que todavía había recuerdos, era más fácil manipularla y remodelarla a favor de una apologética predeterminada que empezar de cero a través de un personaje inventado.

La ilusión -según Puente Ojea- y esperanza que había depositado el pueblo judío en Jesús y que desembocó en la frustración a su muerte, fue aprovechada, en un gran malabarismo psicológico por parte de Pablo, para convertirlo en una nueva esperanza. Tan sólo tenía que cambiar en sentido de "buena nueva" -el "antes y el después"- que se refería al nuevo estado de las cosas -el nuevo reino- que era totalmente terrenal, por un "abajo y arriba" que hacía referencia a un paraíso celestial.

En algunos pasajes evangélicos, se intenta disimular el hecho de que Jesús era enemigo de Roma. En el juicio de Pilatos, por ejemplo, se tergiversa la historia y se hace pasar a Jesús por un bandido y no como un enemigo de Roma. A su vez, se presenta a Pilatos como un hombre justo, que se lava las manos, y que da a escoger al propio pueblo judío si preferían salvar a Barrabás o a Jesús. De esa manera, se escondía todavía mejor el papel de rebelde ante Roma, ya que la nueva religión tarde o temprano debería ser extendida por todo el Imperio.

Todas esas falsificaciones no tendrían sentido, ni siquiera serían descubiertas, si hubieran sido aplicadas a un personaje ficticio de quien nadie podría decir si ocurrió así o asá.

Kurqueto Grande dijo...

Guardo en mi memoria la última escena de la película Espartaco (con Kirk Douglas - año 1960).
El gladiador sedicioso cuelga de una cruz, viendo alejarse el carro donde va su amante con el hijo de ambos.
Lo que quiero remarcar es lo siguiente. A la par de Espartaco, cuelgan de sus respectivas cruces, a la vera del camino, una enorme cantidad más de crucificados, de tal modo que la hilera se pierde en el horizonte.
Me he preguntado: Espartaco ¿existió realmente? ¿existieron los otros crucificados? ¿cuántos de ellos, incluido Espartaco, a parte de beligerantes se creyeron Dios?
Y por último, ¿estaría entre ellos el llamado Cristo?

Carlos Castañeda dijo...

Me tomo la licencia que amablemente me ofreció Jack:

Vino una prima a mi casa, ella es muy apegada a la ideología católica. Justo cuando estaba por irse sacó el tema de la parusía y yo comencé a cuestionar lo que decía.

Me molestó la forma en la que habló de los científicos, no sé ni como llegamos a eso, porque no sabe de ciencia ni le interesa.

Habló de que para ella la homosexualidad es anormal, yo le dije que es natural porque está presente en otros animales. Le pregunté que por qué la ICAR se opone a la práctica homosexual y me sacó que cada persona decidía con su conciencia, que eso es libre albedrío, le dije que somos máquinas y que ella se apegaba a una ideología... y un desastre.

Me dijo que yo al debatir, quería imponer mi pensamiento a los demás, yo le decía que era su interpretación... por suerte llegó mi padre y cambió el tema disimuladamente. Fue más comprensivo conmigo de lo que esperaba, a pesar de que es creyente.

Actué mal, pude prever lo que pasaría y me dejé llevar por lo negativo que ella mi provocó.

Es difícil, que alguien hable de religión y que yo no pueda ejercer el derecho libre de contraargumentar en el mundo real. Que me tenga que quedar callado aunque no me sienta bien con ello.

Menos mal que no le dije a ella que el dios en el que cree no puede existir...

Bernat dijo...

La verdad no se impone, simplemente se demuestra.

Riskov dijo...

Es la situación que nos toca, Kamu.

En mi familia política hay algunos creyentes fanáticos. Frecuentemente se menciona al "Señor" y a "Jehová" y yo debo esar callado para no perturbar. La mayoría ni siquiera conocen mi ateísmo.

En una fiesta de nochevieja (fin de año) celebrada con ellos viví un hecho sintomático: cinco minutos antes de las campanadas se salió de la casa un TJ porque tiene prohibido celebrar cualquier rito con los mundanos. cuando volvió, a las doce y cinco de la noche, ya se había ido un evangélico que tiene prohibido bailar.

Los que somos capaces de entender la situación debemos mostrar prudencia.

Carlos Castañeda dijo...

Bernat:

Si,la verdad se basa en la razón y la mentira se apoya en la fuerza para imponerse. La fuerza del condicionamiento, la fuerza que se ejerce socialmente y así.

Riskov:

Una lección valiosa puedo sacar de esta experiencia. Más vale que la tenga presente, si no quiero pasarla muy mal.

Saludos.

Bernat dijo...

Kamu:

Si,la verdad se basa en la razón y la mentira se apoya en la fuerza para imponerse. La fuerza del condicionamiento, la fuerza que se ejerce socialmente y así.

En efecto. Mi frase, en realidad, se puede dirigir a todas aquellas personas que digan que desde la ciencia o desde la razón se quiere imponer "la verdad".

Carlos Castañeda dijo...

Bernat:

Ya veo.

Para cerrar el tema, lo he estado reflexionando y creo que me habló de la imposición de pensamiento en un intento por descalificarme.

No tenía la intención de refutarme, pero de haber querido, ciertamente no habría podido.

Hace varios años, le había enseñado matemática a esta prima para que intentara entrar al ejército. No le fue bien.

El año pasado, ayudé a su hija en química y física un par de veces. Ésta última está en la universidad, católica por supuesto.

Es una pena, cuando sólo se adquieren conocimientos por un propósito utilitario y no para crecer como personas, para volvernos mentalmente más fuertes, para ser un aporte cultural, en la búsqueda de tener vidas más plenas.

Como dice Riskov, es la situación que nos toca.

Un cordial saludo.

Bernat dijo...

Por supuesto, Kamu. Ese tipo de crítica tal como "me estás imponiendo tus ideas" es la típica excusa de quien no tiene argumentos. Es lo mismo que ha sucedido hace pocos años en España con la asignatura "Educación para la ciudadanía" en tiempos de Zapatero.

Los ultraconservadores, católicos, por supuesto, decían que se imponía el pensamiento ateo a través de esa asignatura, cuando, en realidad, dicha asignatura lo único que hacía era enseñar a través de la razón y sin Dios de por medio.