2020-06-21

265.- Los diez mandamientos


Autor: Riskov

En la entrada anterior tratábamos sobre la moral de los ateos, analizando las sociedades en relación al porcentaje de religiosidad que presentaban.

Ahora vamos a analizar la base y el fundamento moral del cristianismo. Son los diez mandamientos, los cuales fueron escritos por Dios y dados a Moisés en lo alto del Monte Sinaí, siempre según el mito cristiano. Al considerar que los escribió Dios mismo, son eternos y ninguna institución o religión humana puede hacer cambios en la ley moral de Dios, el cual refleja su carácter inmutable.

He aquí el listado:

Primer Mandamiento
Amarás a Dios sobre todas las cosas.

Segundo Mandamiento
No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano.

Tercer Mandamiento
Santificarás las fiestas.

Cuarto Mandamiento
Honrarás a tu padre y a tu madre.

Quinto Mandamiento
No matarás.

Sexto Mandamiento
No cometerás actos impuros.

Séptimo Mandamiento
No robarás.

Octavo Mandamiento
No darás falso testimonio ni mentirás.

Noveno Mandamiento
No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

Décimo Mandamiento
No codiciarás los bienes ajenos.




Observaciones

Los tres primeros mandamientos no pertenecen al terreno de la ética; "amarás a Dios sobre todas las cosas", "no tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano" y "santificarás las fiestas" son un alegato de obediencia debida a la religión. Y no parecen tratar una moral positiva, ya que amar a Dios más que a cualquier humano es una imposición totalitaria inhumana; y no poder cuestionar a Dios censura toda crítica intelectual a favor del rebaño.

Los mandamientos que sí pertenecen al terreno de la ética son los siguientes:
  • Honrarás a tu padre y a tu madre.
  • No matarás.
  • No cometerás actos impuros.
  • No robarás.
  • No darás falso testimonio ni mentirás.
  • No codiciarás los bienes ajenos.

Y, por último, hay un mandamiento que no es propiamente de comportamiento social sino, más bien, de control de pensamientos, de totalitarismo censor, y que es "no consentirás pensamientos ni deseos impuros". Este extremo es muy propio de las religiones.

Pues bien, las normas morales y de ética social se limitan a seis y no parecen muy novedosas: no robar, no matar, respetar bienes ajenos, no mentir, sexualidad ordenada (hay que remontarse a los tiempos en los que no había anticonceptivos ni educación sexual) y no deshonrar a los padres. Estas normas eran bien conocidas en todas las culturas de aquella época; parece extraño que tuviera que venir una deidad perfecta a enseñarlas. Los otros cuatro mandamientos, los de tipo religioso, son más importantes para esta nueva (en aquella época) religión.

Sí hay un elemento innovador en la anterior relación de normas, con lo cual Dios se adelantó 25 siglos (ya sabemos que el futuro no tiene secretos para Dios): se trata del lenguaje desdoblado o inclusivo en "honrarás a tu padre y a tu madre". En lugar del genérico habitual "a tus padres" aquí Dios se adelantó a sus tiempos, se remontó a la moda contemporánea, para dar visibilidad a las mujeres y así luchar contra el sistema heteropatricarcal. Bueno, contra lo hetero no…

Nota 1: permítaseme una nota de humor.

Nota 2: he situado los diez mandamientos hace 25 siglos, en contra de la datación cristiana que los remonta quinientos años antes, en su mito de los esclavos judíos que son liberados por un líder como Moisés en su travesía del desierto. La datación no religiosa los sitúa en el desarrollo de los escritos que componen el Antiguo Testamento, hace alrededor de dos mil quinientos años. La diferencia entre ambas dataciones es muy importante, puesto que en esos escritos abundan las profecías históricas, como las de Daniel, Isaías o Jeremías, que los creyentes defienden que se cumplieron posteriormente y que los estudiosos científicos las sitúan después de los hechos.

En conclusión, no parece que seguir estas normas sea moralmente superior a la ética humanista que considera la mejor manera de convivir en sociedad, la cual no impone qué debemos pensar ni a quien tenemos que amar más; solamente establece normas de respeto mutuo para el orden social.



Entradas relacionadas

264.- ¡Los ateos no tenéis normas morales!

145.- ¿Son malos los ateos?



11 comentarios :

Kurqueto Grande dijo...

Riskov, has enumerado los diez mandamientos versión ICAR, no los que aparecen en “la palabra de Dios”(?).
Te lo advierto porque van a reaccionar los Seven Day (Adventistas del Séptimo Día) demandando que esa versión abole, así como así, el “cuarto mandamiento” tan caro a sus convicciones y en el cuál basan su razón de ser en la vida y el lugar que ocupan en el Mundo.
A los efectos de tu análisis carece de importancia qué exégesis utilizar, pero según Éxodo 20 (traducción Reyna Valera) el detalle es el siguiente:
1.- No tendrás dioses ajenos delante de mí.
2.- No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
3.- No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano.
4.- Acordarte has del día del reposo, para santificarlo.
5.- Honra á tu padre y á tu madre
6.- No matarás.
7.- No cometerás adulterio.
8.- No hurtarás.
9.- No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
10.- No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Quedaría para otra entrada (que podría llevar por título “De qué decálogo hablamos cuando hablamos de Los Diez Mandamientos) desmenuzar la contradicción existente entre este contenido, que Moisés hizo añicos cuando bajó del Sinaí y las ediciones con la cuales Jehová dijo reemplazarlos (Éxodo 34:10-28 y/o Deuteronomio 5:6-21), no obstante haber asegurado que serían los mismos. Y la contradicción de haber dicho “…escribiré…” (Éxodo 34:1) y enseguida “…escribe tú…” (Éxodo 34:27).

Anónimo dijo...

Mi no estar acordado con "no codiciar bienes ajenos" como parte de ética.

Uno poder desear algo mucho, como dinero de otro, estar en ética.

Lo contrario es sucumbir a deseo, hacer mal. Esto es si que no que no

Hay que aguantar, superar mala inclinacion, autocontrol, hasta dejarlo atras.

Uno no controlar lo que siente, eso incluir codicia, solo las acciones poder ser antiéticas.

Kurqueto Grande dijo...

¿Se coló un sioux en el recinto?

Anónimo dijo...

;-))
Estimados, el sexto mandamiento, obsesión perenne de los religiosos católicos, no es de Moisés sino de los padres de la Iglesia. Aunque hay que reconocer que los mismos interpretaron muy bien el dicho de Jesús acerca de los pecados de pensamiento.
Con Jesús, haya existido o no, la religión da un paso más. Se mete con y en la conciencia misma del creyente, adquiriendo una patología mental y un poder crecientes. Ni todo el discurso almibarado de Jesusito amoroso logra disimularlo. Esto, y la clara advertencia de Jesús acerca de que todo poder es al menos "permitido" desde lo alto, (a Pilatos, desde luego), son más que suficientes para volver loco a cualquiera que se tome estas cosas en serio.
De todo esto no es extraño que la perversión histérica, el sadomasoquismo, los visionarios, abunden en la ICAR.
Es sabido la inmensa gazmoñería que el cristianismo arrojó sobre el mundo, su consideración negativa, prohibitiva, acerca del sexo. Esto no obstó nunca para que cardenales y papas tuviesen amantes y queridas, y sus "sobrinos" heredasen los cargos.
Ni, desde luego, obstó para que en secreto los curas ejerciesen la pederastia amparados por sus autoridades, desde un período... ??? sumamente indefinido y hasta el presente, solo que ahora son llevados a los tribunales.
Walrus

Bernat dijo...

Los sentimientos son instintos y, como tales, no pertenecen al campo de la voluntad. De ahí, que la imposición de "amar a Dios sobre todas las cosas" es una imposición absurda por ir en contra de los instintos que, además, no pueden dirigirse ni cambiarse a voluntad. Imponer el amor es un "contra-natura", además de que el amor se tiene que ganar. Dios no ha hecho nada para ser querido, sobre todo desde el momento en que no se ha mostrado nunca a los humanos.

Y si fuera a tenor de sus obras, a Dios habría que odiarlo.

WALRUS dijo...

Desde luego este asunto del amor por mandato es algo absurdo. Es que la religión habitualmente es enseñada al personal antes de que lleguen a la adolescencia donde ya el ser humano puede plantearse argumentos lógicos y desterrar el pensamiento mágico. Así, le resultará después mucho más dificil notar que por ejemplo cualquier dios oculto es inventado. No hay razón suficiente para que un ser perfecto se oculte a la evidencia existencial.

Riskov dijo...

Hola Walrus.

Estoy escribiendo un artículo largo, que publicaré en varias entradas, sobre un teólogo de éxito: William Craig. Este te contestaría a tu afirmación: "No hay razón suficiente para que un ser perfecto se oculte a la evidencia existencial", que Dios busca el número óptimo de personas a las que salvar siguiendo el plan actual, no dejándose ver más, poniéndolo fácil e imponiendo su presencia hasta a los que no lo quieren ver.

Pronto tendremos ocasión de analizar sus argumentos.

Riskov dijo...

Efectivamente Bernat. La expresión "amar a Dios sobre todas las cosas" es la forma piadosa y atractiva de expresar "te someterás a Dios y a sus representantes".

En una dictadura tan totalitaria como la norcoreana el tirano es denominado "el amado líder". Ya vimos en la entrada nº 195 (El NO-ateísmo de Corea del Norte) como la doctrina Juche predica al líder como una especie de enviado del cielo.

Anónimo dijo...

Es tan amado que el no tiene nada de desagradable a nivel corporal... ni siquiera tiene que ir al baño!!!

Anónimo dijo...

Perfecto, Riskov, con gusto espero ese artículo.
Walrus

Jack Astron dijo...

Como concluye la entrada, las normas morales debieran estar basadas en el respeto mutuo, no en mandamientos, aunque fueran de origen divino.

Por ejemplo, si en lugar de "No matarás", el mandamiento divino hubiera sido "Mata al que se te antoje si es conveniente para tus intereses", dios habría estado equivocado.