2019-10-17

256.- Historia a Martillazos


Autor: Riskov

Ya sabemos que la teología consiste en justificar una doctrina; parte de unos supuestos revelados o establecidos por la tradición y se pregunta por ellos, para llegar, como conclusión, a la validez de los mismos.

Vamos a seguir un ejemplo, tomando el capítulo sobre la fecha del nacimiento de Jesucristo en la Enciclopedia Católica Online.

Se desconoce la fecha y el lugar exactos del nacimiento de Jesús de Nazaret porque no fueron datos fijados en su momento. Probablemente sea Nazaret su pueblo originario, de ahí su apodo, aunque ello no permitiría cumplir la profecía sobre el nacimiento del mesías en Belén que introduce Mateo (Mt 2:4-5) en su obra (y luego repite Lucas), además de ser Nazaret un lugar muy poco brillante «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» (Juan: 1,45).

¿Y la fecha? Los primeros escritos cristianos no hacen mención alguna sobre la infancia de Jesús. Hay que esperar a Mateo y Lucas para situarlo:

"Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes." (Mateo)

"Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria." (Lucas)

Pero aquí surge un problema: Quirino (o Cirino) comienza su gobernanza de Siria en el año 6 d.c., mientras que Herodes murió en el año 4 a.c., diez años antes. No coincidieron. ¿Cómo resuelve este problema la teología? A saber (en lo sucesivo, en cursiva la Enciclopedia Católica Online):

Tampoco podemos llegar a una conclusión más definitiva a partir de lo que San Mateo dice sobre la permanencia del niño Jesús en Egipto (2,14.19.22), donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Herodes ordenó una matanza de los niños de hasta dos años de edad de acuerdo a la información sobre la fecha de la Natividad, que había recibido de los Reyes Magos. En sí no hay nada improbable en eso, pues sabemos que Herodes era un hombre muy cruel y caprichoso.

Ningún registro histórico muestra que Herodes hubiera dado tal orden, nada ligera y despreciable para pasar desapercibida. Sin embargo, la teología justifica ese pasaje porque "no hay nada improbable en eso, pues sabemos que Herodes era un hombre muy cruel y caprichoso".

Mateo introduce este capítulo de un nacimiento milagroso en Belén para mostrar a los judíos que Jesús es su mesías. La acción de Herodes sería análoga a la del faraón con Moisés.

Lo que el incidente parece indicar es que nuestro Salvador nació algún tiempo antes de la muerte de Herodes, probablemente dos años o más. Así que, si Herodes murió en el año 4 a.C., podríamos tomar el año 6 ó 7 a.C. como el año de la Natividad.

Sin embargo, se plantea una dificultad en cuanto a la fecha de la Natividad en relación con el censo romano mencionado en el capítulo 2 de San Lucas. La Natividad ocurrió después de un decreto emitido por Augusto César, que ordenaba el empadronamiento de todas las personas del Imperio. La fuente de la dificultad son las palabras: "Este primer empadronamiento fue hecho por Cirino" (versículo 2), o, más correctamente, "Este primer censo fue tomado mientras Quirino era gobernador de Siria". Puesto que sabemos que Publio Sulpicio Quirino fue gobernador de Siria, y que se hizo un censo en el año 7, unos once años después de la muerte de Herodes, y no se niega que Cirino era Quirino. Schürer, in "The Jewish People in the Time of Jesus Christ" (Div. I, Vol. II, 105-143), se esfuerza por demostrar que la declaración es una inexactitud por parte de San Lucas, y, con más o menos énfasis, prácticamente toda la escuela crítica toma la misma actitud. Sin embargo, a primera vista, no estamos dispuestos a aceptar la afirmación de que San Lucas ignorara un tema tan elemental.

Prácticamente toda la escuela crítica toma la actitud de hacer notar el error de Lucas, con razón. Pero… no estamos dispuestos a aceptar la afirmación de que San Lucas ignorara un tema tan elemental. (sic)

San Lucas había realizado una investigación minuciosa de los hechos que relata en su Evangelio; había "investigado diligentemente todas las cosas desde el principio", y también de aquellos que "fueron testigos oculares y ministros de la palabra" (1,2-3). Parece increíble que un hombre como ese no se hubiera tomado la molestia de preguntar, no en cuanto a una pequeña costumbre judía, sino en cuanto a un evento público tan importante como el censo romano, y que no se hubiese familiarizado con el nombre del gobernador romano de la época.

Al mismo tiempo, no está claro cuál es la explicación a la nota sobre Quirino. Algunos sugieren que próte tiene, como sin duda lo tiene a veces en el griego clásico, la fuerza de prótera, por lo que el sentido del pasaje sería: "Este censo se llevó a cabo antes del que tuvo lugar cuando Quirino era gobernador de Siria".

Hemos cambiado durante por antes. Ya salvamos la disonancia; fue unos doce años antes de Quirino.

Pero hay otra explicación. Es cierto que el autor del artículo sobre cronología en la "Enciclopedia" de Cheine, dice, con positividad característica, que "no es imposible algún censo en Judea antes del muy conocido del año 7 a.C.”. Pero, por otra parte, Turner, en el "Diccionario" de Hastings, piensa que no hay improbabilidad inherente a la hipótesis de un censo en Judea en algún lugar dentro de los años 8-5 a.C. Hay muy poca duda, a partir de una inscripción encontrada en Tívoli en 1764, que Quirino fue gobernador de Siria dos veces; una, como es bien sabido, desde el año 6-11 d.C., pero también una vez en un período anterior. No en el momento de la muerte de Herodes, pues Quintilio Varo era entonces gobernador; y antes de él vino Sencio Saturnino 9-6 a.C., y antes de él, Titio. Pero no hay ninguna razón por la que no deba colocarse a Quirino después de Varo. En ese caso, Saturnino habría sido el que iniciara el censo; hubiera sido suspendido durante un tiempo, a causa de la muerte de Herodes, y luego continuado y concluido bajo Quirino, de modo que su nombre se asociase a él. Quizás esto podría explicar por qué Tertuliano habla de un censo realizado por Sencio Saturnino bajo Augusto (Adv. Marcionem, IV, 19); pero es muy poco probable, si hubiera encontrado otro y, al parecer, un nombre equivocado en San Lucas, que no hubiese hecho caso o dado alguna explicación.

No hay ninguna razón por la que no deba colocarse a Quirino después de Varo. Otra vez invertimos la carga de la prueba. Y le añadimos, no otro censo, que no tendría sentido tan cercano en el tiempo, sino el mismo censo pero dilatado muchos años. Y voilà, Lucas no se equivoca… pero es que los críticos no saben.


9 comentarios :

Riskov dijo...

Otro ejemplo de la misma enciclopedia:

Pregunta: "¿A qué se refería Jesús cuando dijo, “No pasará esta generación”?"

Respuesta: Esta cita de Jesús respecto al final de los tiempos se encuentra en Mateo 24:34, Marcos 13:30, y Lucas 21:32. Jesús dijo “En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.” La clave para entender a lo que Jesús se refería está en el contexto; esto es, debemos entender los versos que están alrededor del verso 34, pero en especial los versos anteriores a él. En Mateo 24:4-31, Jesús está hablando de eventos futuros. La generación de la gente que viviera cuando estos eventos ocurrieran es la generación a la que Jesús se refería como “no pasará” hasta que Él regrese. Jesús ya les había dicho a aquellos que vivían durante su ministerio terrenal, que el reino les había sido quitado (Mateo 21:43). Por tanto, es imperativo que Mateo 24-25 sea visto como declaraciones sobre el tiempo futuro. La palabra “generación” se refiere a la gente que esté viviendo en el futuro cuando ocurran los eventos descritos en Mateo 24-25.

Otra posibilidad es que Jesús estuviera diciendo una profecía con un “doble cumplimiento.” Algo de lo que Él estaba prediciendo iba a ocurrir durante el tiempo de la generación a quien Él estaba hablando. Parte de la profecía de Jesús pudo haberse cumplido cuando los romanos destruyeron Jerusalén en el año 70 d.C. Sin embargo, otros aspectos de la profecía de Jesús no ocurrieron en ese año. Por ejemplo, Mateo 24:29-31. El problema con esta opinión es que no armoniza con la declaración de Jesús de “todas estas cosas” como refiriéndose a la generación en la cual ocurrirían los eventos del final de los tiempos.

En esencia, lo que Jesús está diciendo, es que una vez que los eventos del fin se inicien, éstos ocurrirán rápidamente. Este concepto es el eco de muchas otras Escrituras (Mateo 24:22; Marcos 13:20; Apocalipsis 3:11; 22:7,12,20).


No es esta generación, sino la que presencie la segunda venida. Sin comentarios...

Jack Astron dijo...

Vaya ensaladas que arman estos teólogos :)

"Puede que sea así, pero también puede que sea asá.."

"Seguramente no fue eso lo que quiso decir este evangelista porque en ese caso no habría encajado con lo que escribió este otro, así que.."

A lo que hay que llegar para justificar el rol de intérprete de la palabra del "creador del universo" y seguir usufructuando del poder y la riqueza que esa farsa les otorga.

Bernat dijo...

No entiendo cómo esa farsa ha podido llegar tan lejos y durar tanto tiempo. El cinismo, la hipocresía y la desfachatez infinita de la Iglesia ha perdurado demasiado tiempo y sólo la ignorancia del pueblo les ha permitido sostener tamaña mentira.

Ya lo dijo León X: "De tiempos inmemoriales, cuánto beneficio nos ha proporcionado esa fábula de Jesucristo"

Renzo dijo...

"No entiendo cómo esa farsa ha podido llegar tan lejos y durar tanto tiempo."

Eso es que subestimas la imbecilidad humana, Bernat. Esta tiende a expandirse y a ocupar todo el espacio disponible, ya os lo he dicho otras veces, nos ganan por mayoría y además se reproducen mucho :-(

Saludos.

Bernat dijo...

Cierto, Renzo, los más estúpidos son los que más se reproducen.

Riskov dijo...

Parece ser que en estas últimas generaciones estamos invirtiendo la evolución positiva.

Respecto al tema principal, hay que considerar que el ser humano tiene necesidad de confiar en algo, de seguir a líderes de referencia, de tener alguna esperanza, de dar sentido a su vida, etc. Todo ello lo hace fácilmente manipulable.

Bernat dijo...

Con todo, hay que decir que la Iglesia no sólo ha manipulado hasta el infinito, sino que ha obligado a creer a la fuerza con sus "sutiles mecanismos de persuasión" violentos.

La masa, además de inculta a la fuerza, ha sido obligada a creer sólo y exclusivamente en lo que la Iglesia a querido y, por si algo fallaba, ahí estaba la Inquisición para parar cualquier brote de disidencia.

La Iglesia sin poder, no habría sido esa Iglesia que hoy conocemos.

Kurqueto Grande dijo...

Ya lo he manifestado, creo que en este mismo blog. Teología es esa rara labor intelectual que le hace decir a la biblia lo que la biblia no dice. Y, al mismo tiempo, sostiene a pie juntillas, que la biblia no dice lo que la biblia sí dice.

¿No fue acaso Einstein el que dijo: "No estoy seguro de la infinitud del Universo. Pero de la estupidez humana, sí"

Anónimo dijo...

No Kurketo, Einstein no dijo eso.

Durante los años 40 del siglo pasado, Fritz Perls, terapeuta, sacó un libro donde revisaba la teoría y la práctica del psicoanálisis de Freud.

En ese texto escribió: "...como los tiempos modernos promueven una alimentación apresurada, no es extraño aprender lo que dijo un gran astrónomo: "Dos cosas son infinitas por lo que sabemos, el universo y la estupidez humana".

Después erróneamente se la achacaron a Einstein, e incluso le agregaron esa cosa de que no estaba seguro de la infinitud del universo, pero si de la estupidez humana.

Hay varias frases que supuestamente dijo el padre de la Relatividad General que en realidad no son de él.