2019-04-07

247.- La mortificación en el cristianismo


Autor: Bernat

Se acerca la semana santa. Los cofrades, los penitentes y otros más, se preparan para "sufrir para Dios". Encadenados, andando descalzos, de rodillas con los brazos en cruz, con cilicios y otras extrañas formas de sufrir y "ofrecer" ese mismo sufrimiento a un supuesto Dios que goza de ver tanta mortificación en su nombre.

La razón de tanta irracionalidad, valga el oxímoron, podría estar en ese esperpéntico silogismo: como Jesús sufrió por nosotros, nosotros sufrimos por él.

No vamos a hablar de la falsedad de ese supuesto sacrificio divino que, para más INRI, no salvó a nadie, sino de que aún, si fuera cierto, no tiene ningún sentido ofrecer un sufrimiento a una divinidad. El acto de ofrecer algo a alguien constituye en un contexto normal un acto de amor, reconocimiento, simpatía o amistad, por lo que dichas acciones son bien recibidas por el destinatario. Pueden ser regalos materiales, detalles simpáticos, honores y alabanzas, actos simbólicos que reflejan el cariño y respeto hacia una persona. Pero, ¿ofrecer sufrimiento? ¿Qué tipo de mente perversa puede regodearse con el sufrimiento ajeno?

El cristianismo, precisamente, ha incluido en sus enseñanzas el amor al prójimo que incluye el deseo de lo mejor para él, por lo que también nos enseña a tener empatía con el que sufre haciendo lo posible para evitar o paliar su sufrimiento o, al menos, acompañarlo en los momentos difíciles con el consuelo debido. El ofrecimiento de un sufrimiento es todo lo contrario a ese espíritu altruista que predica esa misma religión a cuyo Dios le encantan las ofrendas humanas consistentes en provocarse dolor con la intención de agradarle.

En la psicología de libro se tipifica claramente el sadismo y se le define como "Crueldad que produce placer a la persona que la inflige." No es el caso de Dios, puesto que el sufrimiento que tratamos no es producido por él, sino voluntariamente por el penitente. Aún así, se podría tipificar algún tipo de sadismo que consistiera en el placer de ver sufrir. De hecho, uno de los mayores placeres que experimentan los merecedores del cielo –según algunas voces cristianas- es el de observar cómo las almas de los condenados al infierno sufren los horrores de ese lugar. No sabría decir si dicho sentimiento es el más repugnante de entre todos los pensamientos repugnantes que se hallan en el catálogo de la cristiandad, pero no cabe duda de que es unos de los principales. Todo el mundo que rodea la escatología católica es repugnante, empezando por el ya mencionado sacrificio del hijo de Dios que "murió y se sacrificó" por la humanidad.


Celebración de semana santa en Filipinas


Existen sacrificios útiles o pragmáticos. Muchos héroes reales y de novela se han sacrificado por los demás. Soldados, policías, bomberos, médicos, etc. han muerto y sufrido en beneficio del prójimo, pero eso no tiene nada que ver con el mecanismo irracional que rodea la supuesta muerte de Jesús en la cruz. Creo que para un Dios todopoderoso hay infinidad de formas inocuas e indoloras de salvar a la humanidad en el caso de que hubiera algo de qué salvarla, que no es el caso. Ya hemos hablado de la infinita incoherencia de la forma de salvar al hombre a través de un sacrificio absurdo que se define como "necesario" para salvar de un pecado, también absurdo, supuestamente cometido por los primeros padres y trasmitido, de forma todavía más absurda, a las inocentes generaciones.

¿Puede, alguien, imaginarse a un niño que se presenta todo ensangrentado ante su madre y, ante la preocupación de ésta, que ese niño le diga que se ha autoinfligido heridas para "ofrecerle" el sufrimiento que ello implica? Si a mí me sucediera, lo primero que haría sería llevar a mi hijo a un psiquiatra. Creo que la respuesta más racional de dicha madre sería algo así: "Hijo mío, si quieres mostrarme lo que sientes hacia mí, dame un abrazo, pero no vuelvas a hacer algo como lo que has hecho porque no quiero que sufras inútilmente". Comparemos esa respuesta con la supuesta felicidad de Dios al ver a tantos penitentes con las rodillas o pies ensangrentados, espaldas flageladas, cilicios y demás parafernalia grotesca.


26 comentarios :

Anónimo dijo...

En la cosmovisión judía, la necesidad de un sacrificio humano para la salvación del hombre es un absurdo.
Abraham no llega a sacrificar a Isaac, justamente por esto, porque Yave no acepta sacrificios humanos como forma de expiación.
Lo que pasa es que después, cuando fue necesario crear una religión monoteísta para unificar el imperio romano- superada la etapa de la tolerancia religiosa- había que tener un personaje que, siendo de origen judío y monoteísta, al mismo tiempo cumpliese con rasgos mistéricos de otras religiones. Sin duda más afín al mitraísmo, por ejemplo. La religión judía fue tomada como base, pero no precisamente para engrandecerla, por el contrario. Serán los grandes culpables de la muerte del personaje, el "pueblo deicida".
El silencio de la Historia acerca de Jesús de Nazareth es apabullante.
Walrus

Carlos Castañeda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jack Astron dijo...

¡Hola, Kamu!

Carlos Castañeda dijo...

Hola:

Lo siento, me equivoqué de página en comentar.

Algunas son bastante parecidas. Me suele pasar cuando escribo en el teléfono celular.

Saludos.

Jack Astron dijo...

Pensar que algunos católicos vieron la película de Mel Gibson dos veces:

La pasión de Cristo - Resumen

Yo no pude ver el fragmento anterior completo...

WALRUS dijo...

Cuanto mas cruenta mas realista la novela. Muchos latigazos. Mucha sangre. Detalles, por favor.
Después sale resucitado pero con llagas abiertas. Fantaaastico!! Y como un operaďo (intervenido quirúrgicamente) Jesús no puede dejar de mostrar las heridas.

Riskov dijo...

Un artículo acertado y oportuno, dadas las fechas.

La razón de este sufrimiento se encuentra en la parte ritual-emocional de una comunidad religiosa. Si prescindiéramos de la tortura el cristianismo perdería fuerza popular. No hay que buscarle racionalidad, como en tantos otros aspectos de la religión.

La cultura religiosa no es muy culta...

Bernat dijo...

"La cultura religiosa no es muy culta"

Cierto. No sólo no es culta, sino que está basada, además de en la incultura, en la superstición.

El penitente no sabe realmente por qué sufre voluntariamente para su dios. Se lo han inculcado y no importa que el adoctrinamiento sea racional o no. Lo importante es que de alguna forma se lo han metido en la cocorota.

Cuando tenía quince años estaba en el Opus Dei -no como socio numerario, puesto que era muy joven- pero me captaron en un momento en que yo era muy religioso. El "padre espiritual" me inculcó la mortificación. Tenía que hacer sacrificios durante todo el día para Dios. Un día le dije que llevaba varias noches rezando con los brazos en cruz hasta que me dolían los hombros. Me dijo: "eso esta muy bien". A los pocos meses experimenté un cambio increíble. Empecé a razonar por mi mismo, sin ayuda de nadie y me planteé un montón de temas entre ellos el tema del ofrecimiento de sacrificios. ¡Cómo era posible que a Dios le gustara mi sufrimiento!

El período de reflexión duro como mucho dos semanas. Dejé el Opus, abandoné por completo mis creencias absurdas y sentí un gran alivio por haber abandonado un montón de creencias irracionales que suponían un verdadero lastre para la verdadera formación psicológica y cultural.

¡Lo que hace ver las cosas con la razón!

Riskov dijo...

¡Bernat, eres un ateo renacido!

Mi experiencia es parecida pero de menor perfil. Estuve en un grupo de amigos catequistas, a los 19-20 años, y nunca pude considerarme uno de ellos aunque su comunidad era atractiva. Tras reflexionar me alejé más. Siempre he pensado con escepticismo y nunca he aceptado nada sin razonamiento; esto me impedía comportarme como uno más en esas comunidades de fieles emocionales.

Bernat dijo...

"¡Bernat, eres un ateo renacido!"

¡¡Poz zí!!

Jack Astron dijo...

¡Qué bueno no ser el único! He recibido varias críticas por usar ese apodo, algunas de Kamu Syldeck en este blog, y otras más duras en bares virtuales lejanos. Sé que el número no debiera ser un consuelo, pero que lo es, lo es :)

Voltaire dijo...

Kamu dice:

¨Lo siento, me equivoqué de página en comentar.¨

Nones. Te equivocaste no de página sino de psdeudónimo.
Esa trampita yo mismo la he he hecho algunas veces para llevar el comentario de mi antagonista hasta los límites del absurdo como manera de demostrar lo insostenible de su argumento. El problema es que para que no te pesquen la trampa tienes que hacer cambios complicados: cambiar el estilo, cometer errores otográficos intolerables, personalizar algunos ejemplos, y, sobre todo nunca mostrar tu nick original que fué donde caiste. Por ese mismo error me pescaron una vez.

En tu caso, y visto que haces trampa, a estas alturas no se que creerte. Incluso pongo en duda que realmente tengas una condición psiquiátrica, lo que muchas veces me llevó a moderar mis comentarios sobre lo que escribías.

Y la verdad es que no se para que lo necesitas. Nadie te botó de aqui, fuiste respetuosamente tratado, y en eso de marcharse y cerrar la puerta, lo han hecho muchos que luego regresan y nadie se los recuerda. Y en cuanto tus ideas no creo que aqui te vayan a maltratar porque algunas de ellas como tu agnosticismo no son nada extraño ni criticable.

Para diferenciarme de Bernatus y de Jack me autobautizo ¨ateo retorcido¨

Carlos Castañeda dijo...

"Nones. Te equivocaste no de página sino de psdeudónimo."

Opinión, no me importa lo que alguien crea.

Que me hay retirado de comentarista, no implica que no los siga leyendo.

No es imposible el que me equivoque de página.

No veo la supuesta similitud contigo, en el aspecto que me señalas. Si los demás también pensaran lo que tú, sigue siendo la misma cosa. Una creencia sin importancia.

Parece que te molestó mi supuesta actitud, si es así, nada puedo hacer al respecto.

Si piensas que sigo participando acá, cosa tuya.

Que estés bien.

Jack Astron dijo...

Aporto antecedentes para dilucidar la controversia entre Voltaire y Kamu Syldeck.

Las imágenes que señalo a continuación son copias de pantalla de los correos que Blogger me envía cuando alguien publica un comentario.

Hace unos días, el anónimo que firma como "Comentarista" publicó el siguiente comentario en otra entrada.

Imagen 1

Lo muestro para que se aprecie el estilo.

Hace 2 días Kamu Syldeck publicó el comentario siguiente y lo borró de inmediato.

Imagen 2

Nótese que es el perfil de Kamu, pero está firmado por "Comentarista".

Lo saludé para ver cómo reaccionaba, y respondió así:

Imagen 3

Es evidente que no se había equivocado de página, porque respondió al comentario precedente de Walrus.

Carlos Castañeda dijo...

Vale.

Me voy definitivamente. Creo que es lo mejor para vosotros y para mí.

Esto fue una oportunidad de aprender.

Saludos Cordiales.

Jack Astron dijo...

PD: los estilos y la firma de los dos primeros comentarios son idénticos, lo que prueba que Kamu Syldeck siguió participando como "Comentarista" después de avisar que se iba definitivamente.

Riskov dijo...

Si en este blog se han desenmascarado las falacias de las religiones, ¿como no se va a desenmascarar a un participante con doble personalidad?

Jack Astron dijo...

Tracie Harris y Matt Dillahunty discutiendo con un cristiano acerca del sacrificio de JC:

https://www.youtube.com/watch?v=ZWCN8QIMTRk&feature=youtu.be&t=138

Subtitulado.

Bernat dijo...

cuando se usa la razón sólo puede haber coincidencia de criterios.

Me quedo con esa frase: "El hecho de que esta religión haga que la gente llame a esto "amor", es una deshonra para la mente humana"

Jack Astron dijo...

Podríamos imaginar que un científico del futuro es capaz de crear una especie de pequeños insectos conscientes e inteligentes. Estos insectos pueden comunicarse entre ellos y con el científico que los creó.

El científico coloca a la primera camada de insectos en un hábitat adecuado y les da una serie de instrucciones, incluyendo la prohibición de comer de cierta planta.

Pero uno de los insectos desobedece la orden, lo que desata la ira del científico.

Las transgresiones de los bichos continúan, así que el científico inunda el hábitat, ahogando a casi todos los insectos.

Pero la desobediencia inicial le sigue molestando. No puede perdonarla, y desde su perspectiva todos los insectos son culpables, incluso los nacidos muchas generaciones después.

Como mínimo, alguno debe pagar caro por tamaña ofensa. Toma un bicho y procede a torturarlo durante horas, pinchándolo y quemándolo a fuego lento, hasta que finalmente muere.

Ahora sí está satisfecho y perdona la desobediencia original.

Muchos insectos sobrevivientes alaban al científico por su sentido de justicia y su bondad, y al pobre bicho torturado por el sacrificio que los salvó a ellos.

El científico se preocupa de que la historia quede registrada para la posteridad, porque ningún insecto debiera dejar de conocer su grandeza y el sacrificio del insecto que los salvó.

Aleluya.

Riskov dijo...

Quedó dicho que cuanto más irreal es una doctrina religiosa más éxito tiene. Es evidente que el mito que has descrito es altamente irracional. Y el éxito que tiene...

Lo psicológicamente curioso es que estos mitos son defendidos por sus seguidores como si fueran historias reales. Funciona como el placebo: hay que creer en él para obtener los beneficios de las expectativas positivas.

Si un cristiano reconoce que el relato descrito es mítico queda con un pie fuera de su comunidad de creyentes.

Bernat dijo...

El científico se preocupa de que la historia quede registrada para la posteridad, porque ningún insecto debiera dejar de conocer su grandeza y el sacrificio del insecto que los salvó.

Ni siquiera eso. Dios, desde la postura de la creencia de la Iglesia, supuestamente inspiró a los evangelistas para que escribieran esa historia sin dejar ninguna prueba fehaciente de ello. Todos conocemos la vergonzosa petición de principio: "Las escrituras están inspiradas por Dios porque lo dice la Iglesia" "...o porque lo dicen las propias escrituras"

Bernat dijo...

No está de más recordar el cinismo y la desfachatez con que la Iglesia, al menos en España y hasta hace tan sólo cincuenta años (yo lo he vivido), eximía de no comer carne en cuaresma a través de una “bula”, un documento del que todavía conservo algunos ejemplares, que consistía en un pago o limosna que se daba a dicha institución para que uno se librara del sacrificio de no comer carne durante ese período.

Con esa rocambolesca forma, la Iglesia ingresaba unos buenos dineros a base de inventarse sacrificios y sus “sutiles” maneras de evitarlos

https://www.abc.es/archivo/20130225/abci-bulas-peseta-para-comer-201302211443.html

Jack Astron dijo...

Muy interesante, Bernat. La ICAR vendiendo "indulgencias alimenticias" en pleno siglo 20. ¡Vaya descaro!

Acá ocurre un fenómeno curioso: mucha gente se atiborra de pescado y mariscos el Viernes. Los periodistas sosos de turno recorren las pescaderías entrevistando a mujeres que se jactan del menú que tienen preparado para ese día: entrada de machas a la parmesana, sopa marinera, corvina con papas fritas como plato de fondo y postre de duraznos en conserva con crema. Vino blanco helado, bajativo y café, por supuesto.

La gente que cae en la tontera anterior generalmente es humilde, sin embargo paga el doble o el triple del precio normal por los productos del mar.

¿Por qué la obsesión por comer un alimento caro habiendo tantas otras opciones?

Aparentemente viene de la época en que se consideraba "respetable" comer carne de vaca todos los días, es decir, desde antes de que se descubriera que se tapaban las arterias con más facilidad.

Como estaba prohibido el consumo de carne el día Viernes, "no quedaba más remedio que comer pescado y mariscos".

Con el tiempo se olvidó que la idea original era sacrificarse y comer poco ese día, y el "Viernes Santo" se transformó en el día del banquete marino :-)

De JC pocos se acuerdan...

Bernat dijo...

Muy cierto, Jack. Hoy en día, es más caro el pescado y el marisco que la carne.

La Iglesia debería reconsiderar esa cuestión y prohibir el consumo de pescado y marisco durante la cuaresma y, luego, emitir bulas para poder comer dichos manjares previo pago de limosnas a los curas, que pa eso son curas.

FerneyP dijo...

Es un excelente ejemplo para describir la historia de la salvación del cristianismo. Jeje.