2018-12-28

238.- ¡Eres un reduccionista, un cientificista!


Autor: Riskov

No pocas veces hemos tenido que escuchar los calificativos expuestos en el título. ¿Y qué querrán decirnos con ello? No parecen argumentos que aporten información al debate.

Ya procedimos a analizar el concepto de "cientificismo" o "cientifismo", en fecha 7 de octubre de 2016, aquí: 159.- A vueltas con el término Cientifismo.

Y ya reprodujimos las palabras del filósofo Daniel Dennett: «cuando alguien postula una teoría científica que a los críticos religiosos les desagrada, tratan de desacreditarla simplemente tachándola de "cientificista"».

De la misma manera, también se puede decir: cuando alguien postula una teoría científica que a los críticos pseudocientíficos les desagrada, tratan de desacreditarla simplemente tachándola de "reduccionista".

¿Y tienen fundamento estas críticas? Vamos a ver…

El cientificismo más ampliamente aceptado es el moderado. En este se asegura que la ciencia, si bien no es perfecta ni una verdad última y revelada, es la mejor fuente de conocimiento, la mejor herramienta para explicar el mundo natural y social.

"El cientificismo es una visión científica del mundo que abarca las explicaciones naturales para todos los fenómenos, evita las especulaciones sobrenaturales y paranormales, y abraza el empirismo y la razón como los dos pilares para una filosofía de la vida adecuada para la Era de la Ciencia" (Michael Shermer).

El cientifismo moderado defiende que la ciencia es la mejor fuente de conocimiento para las explicaciones naturales con el empleo del empirismo y la razón.

Sin embargo, cuando se utiliza el término cientifismo como contraargumento a una explicación natural en temas religiosos se suele referir como dogmático al escéptico, de mente estrecha, y se suele caricaturizar al oponente porque no acepta ninguna realidad fuera del método científico.

Esta crítica no es válida por varias razones. El método científico se utiliza para los fenómenos naturales, nos ayuda a entender nuestra predisposición a creer en lo sobrenatural y paranormal, y no se utiliza para la vida cotidiana: a nadie se le ocurriría no aceptar a un padre si no se somete a pruebas biológicas que lo demuestren. Bueno, a casi nadie, que hay gente para todo…

Pero, en lo que respecta al tema de la religión y/o la pseudociencia, sí se emplea con bastante éxito. Por esto, la crítica antedicha no tiene fundamento.

Por su parte, el reduccionismo es el enfoque filosófico según el cual la reducción es necesaria y suficiente para resolver diversos problemas de conocimiento. En épocas recientes ha tenido un espectacular aumento debido a la necesidad por parte de la ciencia de especializar programas de estudio para poder abordar el creciente conocimiento. Sin embargo, la propia ciencia conoce bien la necesidad de relacionar todos los programas de estudio (astrofísica, física de partículas, química-física, citobiología, fisonomía, agronomía... No pierdo oportunidad de incluir la mía).




La ciencia no acepta el concepto de reduccionismo que expresa: «el todo no es más que la suma de las partes». Aunque el reduccionismo científico estudia los componentes más simples incluidos en un sistema complejo, también estudia el comportamiento de este último y analiza la relación entre ambos niveles. El reduccionismo es una herramienta para poder acceder a diferentes niveles de estudio, pero no es un factor limitante. De hecho, la ciencia trabaja con el concepto de "propiedad emergente". Este se emplea en varias cuestiones, como la consciencia, la cual se dice que es una propiedad emergente del conjunto de neuronas. Cada neurona no sabe quien eres (ni le importa), el conjunto sí. Otro ejemplo más cotidiano y comprensible: ninguna de las piezas de un automóvil puede desplazarse por sí sola, pero todas juntas sí lo hacen.

Como hemos visto, la ciencia no es reduccionista en el sentido de negar las propiedades de un sistema complejo, porque no la tienen sus componentes. El reduccionismo es tan solo una herramienta para acceder a cada nivel.

Por tanto, en lo que respecta al tema de la religión y/o la pseudociencia, la crítica de reduccionista que se vierte sobre el escéptico tampoco tiene fundamento.

Por ello, podemos deducir que los calificativos de reduccionista y/o cientificista se aplican de manera demagógica cuando no se tienen argumentos.

Ejemplo ilustrativo:

- Dices que la ciencia excluye la posibilidad de la existencia de Dios: ¡Eres un reduccionista y un cientificista! La ciencia no puede observar lo metafísico ni comprender a Dios.

Estimado creyente: la ciencia ha aportado conocimiento sobre los procesos cognitivos que nos acercan a la idea de Dios, ha aportado una buena cantidad de conocimiento sobre la naturaleza y la no necesidad de una deidad creadora, así como ha aportado conocimiento para comprender nuestro entorno sin apelar a niveles metafísicos e inmateriales que no concuerdan con lo observado. La ciencia no excluye definitivamente la posibilidad de la existencia de Dios pero deja tal hipótesis como residual por improbable. No es reduccionismo ni cientificismo; es lógica racional, habida cuenta del conocimiento adquirido.



2 comentarios :

Carlos Castañeda dijo...

Hola:

Ciertamente ser tratado de cientificista o reduccionista por parte de las víctimas del pensamiento mágico es un intento por desacreditar al otro, por atacarlo, en lugar de atacar las ideas que expone. Un recurso usado para hacer aparecer al oponente como un extremista, de mentalidad estrecha, cuando los argumentos basados en la razón y la evidencia no pueden ser refutados.

El método científico es usado para abordar hipótesis falsables acerca de temas demasiado complejos como para ser tratados sólo por la razón pura. Porque en estos hay diversos factores involucrados. Para los demás se debe hacer uso de la razón, o se debería, en los asuntos de los hechos particulares, que no empíricos, asuntos estéticos o de índole moral.

El reduccionismo va de la mano con el método, uno no puede existir sin el otro. Cuando se intentó explicar la naturaleza, primero fue el enfoque holístico, que aún es característico de oriente. Pero para poder cuantificar, demostrar y predecir el comportamiento de lo que nos rodea se hizo necesario el uso y desarrollo de la razón experimental.

Galileo Galilei fue el precursor de ambos. Algo lógico para nosotros, pero un golpe de genialidad para su época: supuso que el comportamiento del cosmos es matemático, en lugar de ser orgánico, sujeto a caprichos de entidades sobrehumanas.

Estudio la caída de los cuerpos, puso a prueba su hipótesis y simplificó el problema, despreció el rozamiento del aire, simuló gravedad reducida con planos inclinados y así extrajo una ley simple: el tiempo de caída de una distancia partiendo del estado de reposo es exactamente proporcional a la raíz cuadrada de la distancia.

La ciencia es un sistema, sus diversas ramas están interrelacionadas. Lo que afirma la arqueología no lo contradice la antropología o lo que afirma la biología no lo contradice la química. Distinto es el caso de la teología, tenemos la cristiana, la islámica...y no hay formas de ponerlas de acuerdo.

En cuanto a que el todo no es más que la suma de sus partes, dejémoslo en las ramas formales de la ciencia, lógica y matemática. En cuanto a las experimentales y sociales se tiene claro el concepto de propiedad emergente. Por ejemplo, en química tenemos al cloro, un gas tóxico y al sodio, un sólido irritable para nuestra piel, los combinamos y tenemos cloruro de sodio, la sal común que la ingerimos, y a menos que exageremos la cantidad, no es tóxica ni irritante. Sinergia, el todo es mayor que la suma de sus partes o 2+2=5, lo último sólo es una forma llamativa de exponerlo :P

El diálogo entre el creyente y el escéptico tiene dificultad porque para el primero Dios es un ente metafísico, un padre celestial que desea lo mejor para sus hijos, es un dogma, su apreciación es subjetiva porque cree sentirlo, sin duda hay una causa orgánica para dicha sensación. Mientras que el segundo no es sensible a ello, sólo acepta la existencia de Dios como una idea, porque se puede transmitir y entender, lo único comprobable.

Para el crédulo la descripción particular de la idea, lo es todo, "trasciende el espacio y el tiempo, no es un elemento de la realidad, está más allá de ella, porque no tiene límites..." pero para el incrédulo sigue haciendo referencia a algo, que aunque se plantee en forma infalsable, en la práctica es indistinguible de cualquier otra cosa que no existe. Al final, de los dioses sólo se sabe lo que nos ha sido contado, información, no conocimiento. Como un personaje de ficción.

Ninguno puede cambiar llegado a cierto punto del camino recorrido, pero la razón y la evidencia están de nuestro lado. Siempre y cuando prestemos atención a la naturaleza y reflexionemos sobre ella objetivamente, haciendo a un lado nuestros prejuicios y expectativas.

Saludos.

Jack Astron dijo...

Muchos creyentes en dioses personales como el cristiano hacen algo análogo al reduccionismo: definen a su dios con cierto detalle, le atribuyen poderes especiales, rasgos humanos, intenciones específicas e intervenciones en nuestro mundo.

Pero cuando el análisis del perfil divino por ellos definido entra en contradicción con la evidencia científica, responden con frases como la de la entrada: La ciencia no puede observar lo metafísico ni comprender a Dios.

En ese momento el dios que habían descrito detalladamente se convierte en un ser indefinido, incomprensible, incognoscible.

Son especialistas en mover el blanco para que no se le pueda acertar.

Saludos.