2018-12-08

237.- Un universo sin propósito


El mundo se compone de elementos que obedecen reglas. Si se pregunta repetidamente "por qué" ocurren ciertos fenómenos en el universo, en última instancia se llegará a la respuesta "debido al estado previo del universo y a las leyes de la naturaleza."

Pero no es así como piensa mucha gente. Observando el universo desde nuestra perspectiva antropocéntrica, interpretamos los fenómenos en términos de causas, propósitos y estados "naturales". En la Grecia antigua, Platón y Aristóteles veían el mundo en forma teleológica: la lluvia caía porque el agua quería estar bajo el aire, los animales (y los esclavos) eran subordinados naturales de los ciudadanos humanos.

Aunque también hubo escépticos. Demócrito y Lucrecio estuvieron entre los primeros naturalistas que nos instaron a pensar en términos de una materia que obedece reglas, en lugar de buscar causas finales que sirven propósitos ocultos. Pero no fue hasta que nuestra comprensión de la física mejoró gracias a pensadores tales como Avicena, Galileo y Newton, que se tornó razonable concebir al universo evolucionando por sus propios medios, sin la orientación y el apoyo de nada fuera de sí mismo.

Los teólogos a veces afirman que Dios "sostiene el mundo". Pero sabemos que el mundo no necesita ser sostenido, que simplemente puede ser. Pierre-Simon Laplace lo planteó claramente: si especificamos el estado completo del universo (o de cualquier parte aislada del mismo) en algún momento determinado, las leyes de la física nos dirán cuál será su estado en el momento siguiente. Aplicando esas leyes una vez más, podremos averiguar su estado un momento más tarde. Y así sucesivamente, hasta que (en principio, obviamente) podemos construir una historia completa del universo. El universo no está avanzando hacia una meta: está atrapado en el puño de hierro de un patrón inquebrantable.


Fusión de galaxias, controlada por leyes naturales.

Lo anterior tiene consecuencias importantes sobre cómo interpretamos el mundo social. Los seres humanos tienden a pensar que las cosas suceden por razones. La muerte de un niño, el accidente de un avión o un tiroteo al azar deben ser explicados en términos de un plan oculto. Cuando Pat Robertson sugirió que el huracán Katrina fue provocado en parte por la ira de Dios ante la inmoralidad que observaba en la zona, estaba tratando de proporcionar una explicación para un evento aparentemente inexplicable.

La naturaleza nos enseña lo contrario. Las cosas suceden porque son consecuencia del estado del universo y de su evolución de acuerdo a leyes naturales. La vida en la Tierra no surge como consecuencia de un plan maestro, sino más bien como un subproducto del aumento de la entropía en un entorno muy alejado del equilibrio. Nuestros grandes cerebros no se desarrollan porque la vida es guiada hacia mayores niveles de complejidad e inteligencia, sino a partir de interacciones mecánicas entre genes, organismos y su entorno.

Pero lo anterior no implica que la vida carezca de propósito o significado. Sólo que nosotros los creamos; no los descubrimos en la arquitectura fundamental del mundo.

El mundo sigue evolucionando de acuerdo con sus reglas; de nosotros depende darle sentido y valor.



Traducción condensada del artículo "The Pointless Universe" publicado por Sean Carroll.

https://www.preposterousuniverse.com/
Otros trabajos suyos presentados en este blog:

78.- La ciencia puede descartar la vida eterna

93.- Cuantificando la credibilidad

107.- Evolución, Universo y Entropía

176.- El "Cuarto de Mary" iluminado



14 comentarios :

Carlos Castañeda dijo...

Hola:

El asunto teleológico viene de la prehistoria, el ser humano tomó conciencia de que los actos y la forma de comunicarse en su grupo social conllevaban una intencionalidad. Para entender algo es común que se haga por asociación, así que observaba los sucesos naturales y "lógicamente" era lo mismo, ocurrían a causa de "alguien" y no por algo.

Por ejemplo, cuando soplaba la brisa o había una agradable temperatura, la intención era benévola, pero si ocurrían terremotos o erupciones volcánicas había una intención de comunicar enojo, rabía, por lo que había que aplacarla con los correspondientes rituales y ofrendas.

Es la tendencia de antropoformizar el mundo, porque nos tomamos a nosotros mismos como patrón, lo hacemos en forma intuitiva, porque lo contrario, hacer uso de la razón, cuesta, ello requiere de estudio y disciplina.

Existe una inclinación fácil a pensar de que estamos aquí por una razón, de que el universo tiene un propósito. Uno que por supuesto satisfaga nuestras espectativas emocionales. La búsqueda de la verdad requiere ser objetivo, dejar nuestros deseos y prejuicios a un lado y ello nunca se puede lograr del todo, pero si por un amplio margen con dedicación.

La vida no tiene sentido, es absurda, pero eso es en términos objetivos. Aquí nos abocamos a la filosofía del valor, vivimos para ser un aporte, para aprender, para apreciar cada momento, incluso los adversos por sus enseñanzas. Subjetivamente, la vida puede ser una experiencia enriquecedora. Es mejor nacer y morir que nunca haber existido, si tenemos la oportunidad de sacarle el mayor provecho posible.

Saludos.

Jack Astron dijo...

Hola Kamu, gracias por tu comentario.

Respecto de tus últimas frases, aquí está Lawrence Krauss con un mensaje similar.

https://www.youtube.com/watch?v=JbYKcZiKEIE

Saludos.

Carlos Castañeda dijo...

A Jack y compañía:

Molestando de nuevo, (por lo menos me siento así, a ver si se me pasa y comento menos que ya me estoy repitiendo como loro y así termino por aburrirlos ya de que lo que hablo lo saben cientos de veces más):

Hace poco conversé con un evangélico, al principio no sabía que lo era, pero se notó por lo que hablaba de Dios, y como se comunicaba con él, que hizo un milagro en su vida, que a los 15 años era pandillero y ahora ingeniero.

Hablaba de que una persona veía la naturaleza y veía cielo, hierba,árboles y así. Él veía la acción de Dios porque es quien pone en curso a la naturaleza, le agradece el ingeniero y le alaba por ello.

Decía que estaba en contra de la práctica homosexual porque Dios hizo hombre y mujer, que como el aborto para el todopoderoso es abominación.

Le puse el caso de una adolescente menor de edad embarazada de su padre, que la obligaran a tener al niño, pero me dijo que eso era un caso extremo, y que tenía libre albedrío porque Dios le da la oportunidad de hacer el bien, encaminarse hacia lo correcto, ya saben autoridad moral.

Le pregunté que pasaba si él tuviera el poder de impedir que saliera ley de aborto, si lo haría, me dijo que sí. Yo le respondí: entonces estás imponiendo tu pensamiento al resto de la sociedad.

Me dijo que si se permitía eso, era una puerta a que se permitieran cosas como que hombres se casaran con animales, aunque fuera como terapia.

Le dije que no era lo mismo, entre dos hombres, dos mujeres y hombre-mujer hay correspondencia de deseos y de afectos. No pasa lo mismo para el caso que plantea... y ya no me acuerdo que me contestó, aunque si hubiera desmontado mi respuesta, lo tendría presente supongo.

Habla que gente como nosotros debe dejar entrar a Dios en sus vidas, para ello, sólo deben orar, pedir por el milagro, (modo razón en off previamente, esto lo agrego yo),y hará milagros en su vida, como dejar las desviaciones sexuales, como la homo y la transexualidad.

Traté de arrancar cuando dijo que tomando once vió un ángel tal como me ve a mi, mucho más alto que yo, si mal no me acuerdo, con el cabello blanco, como lana y pies de bronce, la visión del Libro de las Revelaciones.

Me obligué a eso para desarrollar tolerancia en el mundo físico, lo dejé hablar bastante pero cuando intervenía yo igual notaba mi voz alterada, acelerada, pero procuraba no interrumpirlo mucho. Mi enfermedad no me permite ser sociable y me cuesta mucho manejar el tema de las emociones. Al menos no lo hice tan mal como con mi prima.

Menos mal que me medico y voy al psiquiatra, porque la fase 2 involucra creer en cosas esotéricas y conspiraciones y hablaría mucho más raro, ya no podría pensar racionalmente, y el grado 3 no me permitiría distinguir la realidad de la fantasía, tendrían que internarme, al menos cada cierto tiempo, ¿la realidad de quien?, eso último es medi broma medio en serio :D

Al final vi una puerta, metafóricamente hablando, y me despedí. Me fuí corriendo, para liberar tensión.

Se que no viene al caso, pero como alguien que es ingeniero puede aceptar tantas cosas como estas. Es un hombre en muchas formas en las que nunca seré, ¡Y también un niño pequeño!.

Saludos.

PD: ya la corto, descansen, lo siento. Encuentro que me obsesiono mucho y tal vez deba dejar esto de comentar por un buen tiempo.

Jack Astron dijo...

Para nada, Kamu. Eres demasiado crítico contigo mismo. Tus comentarios son un gran aporte al blog y lamentaría que te alejaras.

Más bien te agradecería me enviaras una entrada tuya para publicarla. Mi email está compuesto por mi nombre y apellido (con o sin punto) y es de gmail.

Ojalá te animes.

Saludos.

WALRUS dijo...

Es que no importando cuan racional pueda ser el ingeniero en los aspectos profesionales- y ha de serlo- en lo que hace a su creencia deja todo eso de lado.

WALRUS dijo...

Estimo que obsesionarse no resulta. Al fin, el que quiere creer en angeles de ojos de fuego creerá, y cuanto mas se le diga que es absurdo, mas creerá. No se obsesione, estimado.

Riskov dijo...

En todos los colectivos profesionales hay un porcentaje de personas que no se basan en el método racional.

Soy ingeniero y puedo atestiguar que, en mi colegio profesional, hay exponentes de diversa índole y pensamiento. Hay una buena heterogeneidad.

El estudio y capacitación de una profesión no es garantía contra la irracionalidad mística. El argumento de autoridad no puede aplicarse, salvo cuando se trate de la propia especialidad laboral y exista consenso.

Carlos Castañeda dijo...

Jack:

Me sorprendiste, pero no me siento a la altura, まだまだだね, significa algo así como "aún te falta mucho".

Aún así me siento apreciado por lo que escribiste, es algo imposible en el mundo físico, si lo hacen, debe ser por otras cosas. Como tener iniciativas en beneficio del colectivo, que me cuesta mucho.

Walrus:

Si, obsesionarse lleva a perder el control. Por lo menos no vale la pena por tan poca cosa. Tengo que aprender a manejar lo que siento y no al revés.

Riskov:

Así que ingeniero, mi hermano pronto lo será también y no es un pensador racional, desde su perspectiva, estoy al extremo de los fanáticos religiosos.

Él piensa que debe estar al medio, no se da cuenta de que ha caído en "la falacia de la falsa equidistancia".

Eso de ingeniero creyente sólo fue una forma de desahogarme, por eso puse "Se que no viene al caso". Es que nunca me había encontrado con alguien que hablara seriamente de una aparición.

Es como si en ese aspecto estuviera loco, está convencido de que es real.

Voltaire dijo...

Como siempre, un excelente articulo de Carroll.

Es de esos científicos excelentes en su campo y uno cuyos contocimientos tienen un amplio rango: puede ir desde las microportículas hasta el univero y puede hablar con igual propiedad tanto de la ciencia como de la crítica a la filosofia, pasando por la historia.
Es el único ateo en mi opinión que le ha dado una gran paliza a W. Lane Craig.

lo que todavía no entiendo es que defienda ese naufragio que es la teoría de cuerdas si es que aun lo defiende.

Carlos Castañeda dijo...

Pues yo nunca entendí por mi parte de que Martin Gadner se declarase creyente en dios.

El deísta claro está, él mismo reconoció que tenía convicción emocional, que no contaba con alguna razón.

A causa de él paré un huevo en invierno sin romperlo en medio de la calle, frente a mi casa. Vivo en el campo, así que en la mañana pasan pocos vehículos. Aquél que esté sugestionado por esa superstición no podrá lograrlo. "El gran misterio del huevo en equilibrio".

Pienso que había algo en su cerebro que, por mucha inteligencia y estudio, no le permitía desprenderse del apego al dios deísta. Justo lo que me pasa, soy el único no creyente de mi núcleo familiar porque no pude evitar perder mi fe, los demás siguen más o menos igual.

Siempre estaremos en desacuerdo con cualquiera con respecto a algún tema. Por mucha objetividad que intentemos dar a todo esto.

No hay un ente ontológico llamado verdad.

El problema, consiste en el cómo elaboramos nuestra versión de la realidad a través de nuestro contacto con el mundo y nuestra relación con los demás. Necesitamos un código común para elaborar nuestra forma de compartir datos. Pero el lenguaje participa de las mismas bondades y defectos de sus creadores con lo que nos vemos abocados a que nuestros términos tengan sus fronteras difusas y siempre estén sujetos a cierta interpretación, en mayor o menor grado. Ni hablar de la comunicación entre miembros de culturas diferentes, no sólo el idioma, formas de pensar diferentes asociado al idioma en cuestión. La subjetividad presente en forma irremediable, para bien y para mal, entre todos nosotros.

En realidad, la teoría de cuerdas es el marco teórico de cuerdas, pues hay varias teorías dentro de ellas, hipótesis en estricto rigor, y mediante ciertas transformaciones unas se pueden convertir en otras, hay cierta equivalencia.

Está claro de que no sabemos si el universo funciona así. ¿Es lo mejor que tenemos?, ¿porque no avanzamos en ella significativamente, ¿qué hay de la gravedad cuántica de bucles?, (si me acordé de ti, Renzo). Tal vez, entre más tiempo le dediquemos a algo sin resultados, más nos resistimos a abandonarlo, nos encariñamos, que se yo.

Y con respeto a Craig, poned atención a los supuestos de los que parte su desarrollo argumental, podrán parecer razonables, o intuitivamente correctos, pero no son bases sólidas y así termina llegando a conclusiones enormemente desproporcionadas.

A mí me perturbo durante algún tiempo.

Riskov dijo...

Craig es un estafador intelectual. Puede engañar hasta que nos damos cuenta de sus falacias.
Ha tenido éxito, lo cual implica que ha engañado a un cierto número de personas no bien preparadas.

Utiliza argumentos de la filosofía tradicional (algo de Aristóteles y mucho de Tomás de Aquino) más el "ajuste fino" para exponer un discurso bien preparado y claro. Por contra, desprecia todo conocimiento moderno, salvo el mencionado "ajuste fino" (que emplea a su favor sin considerar su contraparte).

En todos sus debates emplea la misma exposición, sin añadir nada tras la interactuación con su oponente. Es decir, da igual lo que le respondan, siempre repite argumentos y exposición.

Para "ganar" a su oponente usa todo tipo de falacias. He llegado a contar dos en una misma frase. Ya no me acuerdo muy bien porque lo analicé hace unos años y ya no lo escucho, pero era algo así: tras una parrafada falaz y contradictoria terminó con un "tras la demostración de que Dios existe, como no puede ser un dios malo, queda demostrado que Dios es bueno".

Es un típico exponente de la cultura estadounidense: un buen orador, unas exposiciones sencillas y bien preparadas y un argumentario simplón y vende-humos.

Hacía bien Dawkins en no debatir con él, ya que es una estafa. Un científico y un teólogo falaz no están al mismo nivel.

Renzo dijo...

"¿qué hay de la gravedad cuántica de bucles?, (si me acordé de ti, Renzo)"

;-)

Voltaire dijo...

A propósito de la entrada, leyendo al poeta George Elliot, me encontré esta frase:

"¿Para qué vivimos si no es para hacerle la vida menos difícil a los demás?"

Carlos Castañeda dijo...

Acordándome de un "debate" de los que tuvo Craig definió el bien como "alejarse de lo que es correcto" y de ahí empezó a desarrollar su argumentación.

A él le parecía natural, "razonable", que no se le ocurría una definición mejor. Claro, intuitivamente correcto, sobre todo para los creyentes.

¿Pero qué es lo correcto?, lo que prescribe una autoridad moral por supuesto. Es una definición tendenciosa, que hace referencia a Dios. Es decir, parte de eso como resultado de su propio sesgo.

Una premisa no sólida.

Donde razonar está fuera de lugar, se obedece sin cuestionar, porque somos demasiados imperfectos para decidir por nosotros mismos provechosamente, (y manipulables).