2009-09-12

4.- Podemos olvidarnos de la idea de Dios


En este artículo voy a tratar de demostrar que podemos olvidarnos de la idea de Dios, para dedicar el tiempo liberado a enriquecer nuestras mentes con ideas que funcionan, como las que nos ha revelado el método científico.

Con los argumentos que voy a exponer intento demostrar que, a la luz de los conocimientos que hemos adquirido gracias al método científico, sólo quedan dos alternativas: Dios no existe, o Dios no interactúa con nosotros. Por lo tanto, ya no tiene sentido preocuparse por este tema.

Voy a comenzar por distinguir entre 2 tipos de dioses, que son los que aparecen normalmente en las discusiones acerca de la existencia de dios: el dios universal, y el dios personal. Muchas de estas discusiones se eternizan porque los creyentes en dioses personales se cambian al dios universal cuando se sienten arrinconados. Al diferenciarlos claramente desde un inicio, pretendo cerrar la puerta de escape.

DIOS UNIVERSAL
El dios universal es un dios que define las leyes que gobiernan al Universo (gravedad, electromagnetismo, atracción nuclear, etc.), que lo pone en marcha mediante el Big Bang, pero que no interviene en su evolución posterior.

No hay iglesias que representen al dios universal, ni revelaciones suyas en libros sagrados y no escucha oraciones. Se parece a un programador que pone en marcha una simulación en un computador y que luego se dedica a observar el proceso, de la misma forma como un entomólogo estudia una colonia de hormigas, tratando de no afectarlas.
Si creemos en el dios universal, podríamos explicar los misterios del Universo alegando que él lo creó así, pero luego tendríamos que explicar el origen y la naturaleza de dicho dios, lo cual sería mucho más complicado que explicar el Universo, así como el cerebro del programador es mucho más complicado que el programa de simulación. Por lo tanto el dios universal sólo agranda el problema. Desde ese punto de vista, es un dios inútil.

Además, la existencia de este tipo de dios no tiene importancia respecto de la ayuda o castigo que podamos recibir de él, ya que no interactúa con nosotros. Para esos efectos es un dios irrelevante, así como el entomólogo es irrelevante para las hormigas.

No se puede probar la inexistencia de un dios como el descrito, porque podría existir "fuera de este Universo", tal como el programador existe fuera del programa de simulación, pero podemos ignorarlo, ya que no interactúa con nosotros, así como el programador no hace modificaciones a su simulación una vez que la ha puesto en marcha.

El dios universal es entonces un dios inútil e irrelevante.

DIOS PERSONAL
El dios personal es un dios que crea el Universo y este planeta para nosotros, que nos crea a nosotros y a los animales, que escucha oraciones y cura enfermedades, que desencadena cataclismos naturales cuando se enoja, que nos pide que tengamos fe en él, etc.

El primer problema con el dios personal es que no existe sólo uno. Existen centenares, con historias y definiciones que se contradicen entre sí.

Dentro de los más conocidos están Yahveh, Alá, Osiris, Zeus, Poseidón, Shiva, Ceres, Brama, etc. Es evidente que son inventados por los seres humanos (para tener a alguien a quien pedir guía o ayuda), ya que cada pueblo en cada época tiene su dios personal propio, o dioses personales propios (como los dioses griegos).

Los dioses personales alcanzan cierta popularidad durante algunos siglos o milenios y luego pasan a formar parte de la historia. Lo más lógico es concluir que todos son falsos.
Los "representantes" de los dioses personales actuales más populares (sacerdotes, pastores, rabinos, clérigos, etc.) nos inculcan que es una virtud tener "fe" en su Dios. Es decir, nos enseñan que Dios espera que ignoremos la evidencia y nuestra capacidad de razonar, y que creamos ciegamente en él, porque es un requisito para evitar el castigo eterno.

¿Pero porqué exigiría Dios que no hiciésemos uso de la capacidad de razonar que él mismo nos dio? No tiene sentido. La explicación más lógica es que los dioses personales han sido inventados por los antecesores de estos representantes, quienes no quieren que pensemos por nosotros mismos, ya que perderían la autoridad de la cual han usufructuado injustificadamente durante siglos.

Otra evidencia de que los dioses personales han sido inventados (a nuestra imagen y semejanza) está en las características humanas que se les atribuyen:
  • Yahveh, el dios megalomaníaco del Antiguo Testamento, es inseguro (necesita que lo adoren), celoso (nos prohíbe adorar a otros dioses), y maníaco controlador (presta especial interés a lo que hacemos en la intimidad de nuestros dormitorios).
  • Alá, el dios criminal del Islam, incentiva la matanza de inocentes, premiando a los terroristas suicidas con harenes de vírgenes celestiales.
  • El misterioso dios de los cristianos, que es 1 persona y 3 personas al mismo tiempo, asegura que nos ama, pero nos envía al infierno a quemarnos por toda la eternidad sólo ¡por no haber tenido fe en él! Este dios debe ser el máximo exponente de la hipocresía, rasgo que comparte con algunos de sus fieles, que hacen daño durante la semana, sabiendo que podrán limpiar su conciencia en la misa del Domingo.
Por otro lado, las historias asociadas a los dioses personales pueden ser refutadas mediante la ciencia, ya que una vez que Dios empieza a intervenir en este mundo, cae en el terreno dominado por la ciencia, y no puede pretender que no se toca con ella.

De hecho, si alguien alega que Dios interviene en el curso de los acontecimientos, está implicando que las leyes naturales descubiertas por la ciencia no siempre se cumplen, lo cual es absurdo, porque en ese caso no serían leyes, y cuando se realizan los experimentos correspondientes, se observa que siempre se cumplen.

Nótese que un dios que no viola las leyes de la naturaleza no sería un dios personal, sino un dios universal. El dios personal tiene que interferir, ayudando o castigando a sus criaturas. Está en su naturaleza, así como picar está en la naturaleza del alacrán.

El golpe de gracia para los dioses personales ha sido propinado (involuntariamente) por el método científico y los conocimientos que hemos obtenido gracias a él.

El método científico se basa en la evidencia y en la comprobación desapasionada de las hipótesis, y ha probado ser tremendamente eficaz para encontrar la verdad. Una de sus fortalezas es que (a diferencia de las creencias en dioses personales) existe sólo uno. El método científico es -en esencia- el mismo en la Europa del siglo 21, en la Grecia clásica, y en la galaxia de Andrómeda hace mil millones de años. Si alguna vez nos encontramos con alienígenas inteligentes, es casi seguro que vamos a compartir con ellos esta herramienta, pero no las creencias en los mismos dioses personales.

Hace sólo 200 años, no podíamos refutar las historias de dioses personales mediante la ciencia. Actualmente sabemos lo suficiente acerca del Universo como para mandar a estos dioses al baúl de los recuerdos.

Veamos cómo se derrumban las características esenciales de los dioses personales ante los conocimientos científicos actuales. (Voy a tener que repetir algunos argumentos ya expuestos en artículos anteriores, que tocan temas similares).

Dios creó el Universo para nosotros
El Universo contiene unos 100.000 millones de galaxias, cada una compuesta por unos 100.000 millones de estrellas. Es decir, el número aproximado de estrellas es ¡un 1 seguido de 22 ceros! ¿Para qué creó Dios tantas estrellas? Si el objetivo era el ser humano, ¡con 1 estrella (el Sol) habría bastado! El resto no nos sirve de nada. Y si la idea era iluminar el cielo nocturno, habría bastado con algunos centenares. A simple vista no podemos ver más. ¿Para qué crear 10.000 millones de millones de millones de estrellas?

El Sistema Solar contiene 8 planetas, alrededor de 150 lunas, miles de asteroides y millones de cometas. Los asteroides y los cometas impactan la Tierra de vez en cuando, provocando extinciones masivas. Las 150 lunas no nos sirven para nada (excepto la nuestra) y el único planeta útil es Júpiter, porque a veces atrapa cometas peligrosos. Así que ¿para qué crear tanta basura y tantos cuerpos peligrosos si el único objetivo éramos nosotros?

Se sabe ahora que el Universo tiene unos 13.700 millones de años de antigüedad, la Tierra unos 4.600 millones, y el ser humano moderno (homo sapiens), unos 100.000 años. Así que Dios habría creado el Universo, esperado unos 9.000 millones de años, creado la Tierra, esperado unos 4.600 millones de años y luego creado el ser humano. Parece bastante absurdo, ¿no es cierto? ¿Porqué perder tantos miles de millones de años, si el objetivo final éramos nosotros?
Hace sólo 2 siglos no sabíamos casi nada de lo expuesto anteriormente, y la hipótesis de un dios que había creado el Universo para nosotros hacía 6.000 años no se contradecía con la evidencia. Actualmente parece un cuento para niños, pero sorprendentemente, millones de adultos todavía creen en él. 

Dios creó a los seres humanos y a los animales, dotando a los primeros de alma
Antes se pensaba (con cierta base) que dios había creado a los humanos y a los animales por separado. Después de todo parecemos muy diferentes y superiores a los animales. Esa diferenciación clara de origen permitía además que nosotros tuviésemos "alma" y los animales no, dándonos a nosotros la capacidad de continuar viviendo después de la muerte del cuerpo.

Pero ahora sabemos que evolucionamos a partir de un tronco común. La prueba está en los fósiles, en los cuerpos de los seres vivos y más recientemente, en el ADN, el cual confirma la teoría de Darwin.
La similitud del ADN de hombres y chimpancés es cercana al 98%, y muchos errores del ADN son los mismos. Es obvio que tenemos antepasados comunes, de los cuales heredamos hasta las secuencias defectuosas. La otra explicación sería que Dios es un creador chapucero que copia el ADN, ¡incluyendo los errores!

Otra evidencia está en el hecho de que aproximadamente el 99% de las especies que alguna vez han existido ya se han extinguido. Eso nos llevaría a concluir que Dios es un creador torpe que se entretiene experimentando con sus criaturas, y se equivoca la mayor parte de las veces. Absurdo.

Otra evidencia está en nuestros defectos de “diseño”, que no se compadecen con un creador celestial sabelotodo. Por ejemplo:

- Respiramos y nos alimentamos por el mismo conducto. Como consecuencia de esta característica, miles de personas se ahogan con comida al año, incluyendo niños inocentes. Las ballenas y los delfines tienen conductos distintos, y no tienen ese problema.

- La uretra masculina pasa por el interior de la próstata. Con la edad la próstata crece, presionando la uretra, y dificultando la micción. (Cualquier plomero sabe que no debe hacer pasar una manguera por dentro de un cuerpo que puede comprimirla).

- El nervio óptico sale por la parte anterior de la retina, creando un punto ciego. Los calamares ven mejor que nosotros, ya que en ellos el nervio óptico sale por la parte posterior de la retina.

Así que cuesta creer que los animales y nosotros hayamos sido diseñados por una especie de ingeniero celestial omnisciente.

Por otro lado, la teoría de la evolución de las especies explica perfectamente los antecedentes expuestos anteriormente, y no requiere de intervención divina alguna.

Y lo que es peor para los creyentes, la evolución gradual de las especies, incluyendo la lenta y progresiva transformación de homínidos en humanos, es incompatible con la existencia del alma en los humanos (ya que un animal sin alma no podría dar a luz a un humano con alma), y por ende, con la ilusión de la vida eterna.

Dios escucha oraciones y a veces cura enfermedades
Las curaciones "milagrosas" siempre dejan lugar para la duda. Algunos enfermos se curan inexplicablemente de cáncer o de leucemia, pero como la ciencia médica no lo sabe todo acerca del cuerpo humano, siempre queda la posibilidad de que la curación se haya debido a algún mecanismo natural desconocido para la medicina actual.

¿Qué tipo de curación milagrosa sería irrefutable? Un amputado a quien le creciese de nuevo un brazo o una pierna. Pero nunca se ha demostrado que haya ocurrido. Existen 3 posibilidades:
1.- Dios no es capaz de curar amputaciones. No puede ser. Dios es todopoderoso.
2.- Dios detesta a los amputados y no los cura. Absurdo.
3.- Las curaciones milagrosas no existen (y Dios tampoco). La más probable.

    Dios causa cataclismos naturales cuando se enoja

    Posiblemente los cataclismos más notorios sean los terremotos, que a veces desencadenan maremotos como el del 2005 en el océano Indico, que mató a unas 250.000 personas, incluyendo a miles de niños inocentes.

    Ahora sabemos que los epicentros de los sismos se ubican generalmente en los puntos donde se tocan las placas tectónicas, las cuales se mueven lentamente, presionándose entre sí. Basta con observar en un mapa la ubicación de los epicentros de algunos centenares o miles de sismos para ver el patrón.

    Los mapas de epicentros muestran que se han producido muchos sismos en la costa Oeste de América (Norte y Sur) y muy pocos en la costa Este. ¿Es que acaso la gente de la costa Este es más piadosa y la de la costa Oeste más pecadora? 

    Claramente los cataclismos son fenómenos naturales. No hay intervención divina. 

    CONCLUSION

    Se puede concluir que las características que se asocian normalmente a los dioses personales son incompatibles con los conocimientos científicos actuales basados en la evidencia, y con el sentido común. Las funciones que se les atribuían (más o menos justificadamente) hace sólo un par de siglos, se explican ahora en forma totalmente natural.

    Sólo queda la duda en lo referente al inicio del Universo, pero ése punto es cubierto por el dios universal, que ya fue despachado antes.

    En resumen:
    • El dios universal podría existir o no, pero podemos ignorarlo.
    • El dios personal es una invención de los seres humanos, y podemos olvidarlo.
    En lugar de perder el tiempo con historias falsas inventadas por otros, propongo que aprendamos ciencia, ya que ha demostrado ser más certera y más poderosa que la idea de dios, y que aprovechemos al máximo esta vida terrenal, la única que jamás tendremos.

      24 comentarios :

      Anónimo dijo...

      Mu buen articulo, coincido totalmente!!

      Jack Rational dijo...

      Gracias por tu apoyo.

      Mardel dijo...

      No es el "Artículo de artículos" pero cumple.
      Usando al mínimo el humano razonamiento, no se puede estar en desacuerdo contigo. Tristemente, la exposición de este tipo de cosas no representa su trasfondo: el largo aunque reconocible camino, digamos, por el que se llega a estas afirmaciones; de manera que nunca faltarán fanáticos que refuten todo esto con acotaciones tipo "Bueno, es tu punto de vista".
      Así, entre que es casi imposible agotar las argumentaciones (lógicas siempre) que en tu experiencia y estudio has estructurado, y el rechazo de muchos a usar su intelecto para considerarlas, terminamos con un discurso más acerca de esto -obvio para varios de nosotros- que poco o nada hará reflexionar a quienes prefieren legarle la responsabilidad de sus vidas a una entidad imaginaria suprema mientras contemplan con desidia los problemas fundamentales de la actualidad.
      El problema ni siquiera es a qué clase de culto respondan, cómo se llamen sus dioses: antropológicamente hablando, siempre serán necesarios los ritos, y "lo divino", como estrato superior al conocimiento, no dejará de alimentarlos.
      Me refiero a que actualmente me parece ver, paralelo al detrimento de las religiones vigentes (sobran estadísticas acerca -y quizás porque las sociedades parecen necesitar instancias superiores a ellas-), que la gente está redirigiendo sus "esperanzas metafísicas" a conceptos más acordes con sus circunstancias. Cada vez son menos los que creen ciegamente en un dios -se llame como se llame-, o al menos ya no exclusivamente. Muchos son ahora los que creen que, por ejemplo, la tecnología (que no la ciencia) les hará los milagros esperados. Esto no me parece poco alarmante. Sucede que la gente deposita sus esperanzas, no en el conocimiento, no en la ciencia, sino en su "cáscara plausible": los adelantos tecnológicos. Y esto, porque se desconoce su fundamento (muchos, por ejemplo, confían en que cierto medicamento futuro les cure, aunque jamás sepan por qué), puede ser, quizás, un aviso de las nuevas formas de fe hacia las que se dirige la humanidad.
      Que dios está muerto ya lo sabemos desde hace rato. Que aún flota el hedor de su cadáver en nuestras culturas, ni hablar. El asunto es que, dada la necesidad -al parecer ingénita- del hombre a erigir entidades superiores a él, ¿cómo se le llamará, o de cuántos yottabit's será, esa futura invención todopoderosa?

      PS: Muy bien escrito el artículo. Hermosa simplicidad. Gracias

      Mardel dijo...

      Perdón: me equivoqué en una preposición.
      (Nunca falla: algo siempre falla)

      Jack Rational dijo...

      Mardel: gracias por tu extenso comentario.

      No sé cómo será en tu país, pero acá en Chile, Dios está lejos de estar muerto. De hecho si tú alegas que está muerto, te puede ir bastante mal en el trabajo, con la familia o con los amigos.

      Acá se considera respetable ser agnóstico, pero "ateo", ¿ateo?, ¿dijiste ATEO? ¡Horror! Te miran como si fueses el demonio en persona.

      Ahora, respecto del artículo. Muchos ateos que he encontrado en Internet parten de la base de que no se puede demostrar la inexistencia de Dios. Yo opino que eso es consecuencia de una sobre simplificación al hablar de Dios en general, y que al distinguir entre Dios Universal y Dios Personal sí se puede descartar al que importa (el segundo). Eso es lo que trato de demostrar.

      Saludos.

      Mardel dijo...

      Sí, la distinción me gustó. Hace bastante manejable la exégesis de la irrelevancia, la cual viene siendo, de años, mi corolario favorito.
      Yo sólo lamentaba el fanatismo.
      Lo de la muerte de dios, claro: acá también. Eso fue sólo para ahorrar referencias.
      Te saludo.

      Angelillo dijo...

      me parece muy bueno el acercamiento en la primera parte del artículo, y deja bien claro una posición científica, desapasionada y con la mayor objetividad posible, en la que efectivamente, un Dios "perezoso" puede estar en armonía con la religión.

      Después, en el análisis de la religión... se cae un poco en los tópicos de siempre. Un pensamiento religioso "avanzado" te diría que el ecumenismo actual resuelve buena parte de los problemas que planteas (una visión de la divinidad que supera manifestaciones religiosas concretas). Parece que el espíritu científico siempre ataca el eslabón débil de la religión (supersticiones, milagros, intervención divina etc...), pero rehuye un diálogo más profundo con la teología más avanzada.

      El pensamiento religioso "retrógrado" sencillamente contestará: la religión, lejos de ser aniquilada, ha vuelto al juego político con fuerza después del siglo XX. La identidad cultural (religión y nación) ha desplazado a las ideologías decadentes del siglo anterior. Es un argumento de fuerza bruta, de número, pero hay que preguntarse por qué triunfa esto y lo anterior ha fracasado.

      Saludos!

      Jack Rational dijo...

      Angelillo: gracias por tu análisis y por tu crítica constructiva.

      Al leer a filósofos me doy cuenta de que mi lenguaje es simple y burdo, pero qué diablos, no estoy en el área de las letras, y me resulta difícil redactar.

      También concedo la falta de objetividad, que se puede entender leyendo mi perfil. Simplemente detesto a las religiones organizadas (y a las desorganizadas también :) y supongo que se nota.

      Pero, a pesar de la falta de elegancia y de objetividad, los argumentos todavía podrían ser válidos.

      He debatido con creyentes muchas veces en foros evangélicos y católicos, y ellos creen en lo que tú llamas el "eslabón débil" de la religión (especialmente los evangélicos). Cuando les refuto sus afirmaciones con argumentos como los que puse en contra de los "dioses personales", retroceden y se escudan en el misterio del inicio del Universo. Entonces ahí les hago ver que se han cambiado al "dios universal", un dios que no tiene nada que ver con Jehová o con el Dios de los Cristianos, y normalmente tengo éxito, si es que se puede llamar éxito al hecho de que no respondan, porque jamás he recibido un "sí, parece que tienes razón" de parte de ellos.

      De esos debates salió este artículo (y otros más). En resumen, el método científico y la razón liquidan a los dioses personales, y el dios universal es irrelevante en la vida diaria. Así que no es necesario seguir complicándose con el tema de la existencia de Dios, y por favor déjenme vivir mi vida en paz.

      Ahora tú me hablas acerca de la "teología más avanzada", de "una visión de la divinidad que supera manifestaciones religiosas concretas". Me pregunto cuál puede ser esa visión. Porque si te refieres a la religiosidad de Spinoza o a la de Einstein, creo que caen en la categoría más general del "dios universal", es decir, son de interés académico, no práctico.

      En otras palabras, nadie puede recurrir a ellos o a sus "enseñanzas" para definir cómo legislar en relación a un tema específico, como sí ocurre en el caso de los "dioses personales", con sus "libros sagrados" y sus "representantes aquí en la Tierra".

      Y eso es lo que a mí más me importa. Poder demostrarles a quienes intentan imponer su ideología religiosa a los demás, a través de la educación y de las leyes, que no tienen base para hacerlo.

      No sé si se me escapa algo importante en este lío.

      ¡Saludos!

      Rubén Lijó Sánchez dijo...

      Muy bueno este artículo. La verdad es que da bastante que pensar, y me ha hecho tener más cosas en cuenta aún de las que ya tenía para desmerecer la pérdida de tiempo en cuestiones tan absurdas como puede ser la existencia de Dios.
      Me gustó la distinción entre Dios Universal y Dios Personal.

      Gracias por la entrada, y un saludo ;)

      Jack Rational dijo...

      Saludos Rubén!

      Andaluz dijo...

      Una pequeña crítica constructiva. (Igual es que no he sabido interpretar bien las cosas):
      En el apartado de Dios se enoja y provoca castrástofes naturales, escribes literalmente esto en el final del primer párrafo:

      "...a veces desencadenan maremotos como el del 2005 en el océano Indico, que mató a unas 250.000 personas, incluyendo a miles de niños inocentes."

      Hay lo que me resulta raro es eso de <>, supongo que la totalidad de los habitantes son inocentes de esta catástrofe.


      Es posible que te refirieses a inocentes, al concepto de inocentes que la religión cristiana recoge para su salvación, de ser así -como yo creo cuando profundizo- deberías (ya te digo sin ánimo de molestia) modificarlo y explicitarlo de alguna manera.

      Un saludo y te tengo en mis favoritos ;)

      Andaluz dijo...

      Ah!! Y se me olvidaba.
      Para hacer estos artículos, ¿de donde recopilas información?¿podrías ofrecerme los datos?

      Gracias de nuevo!

      Jack Rational dijo...

      Hola Andaluz

      Hay lo que me resulta raro es eso de <>, supongo que la totalidad de los habitantes son inocentes de esta catástrofe.

      Seguramente la mayoría de las víctimas adultas era gente decente, pero todos los niños que se ahogaron eran inocentes de malas acciones, de eso podemos estar razonablemente seguros. Algunos creyentes podrían justificar la muerte prematura de un adulto atribuyéndola a un castigo divino, pero no es posible hacer lo mismo en el caso de niños, por eso los usé como ejemplo.

      Entre paréntesis, por muy descabellado que pueda parecer, existe gente que cree que (por ejemplo) las tragedias de Nueva Orleans y de Haití son castigos divinos. Si lo deseas puedes buscar en Google:
      - new orleans katrina castigo dios
      - haiti terremoto castigo dios

      Para hacer estos artículos, ¿de donde recopilas información?¿podrías ofrecerme los datos?

      Libros, documentales, debates, páginas web, etc.

      Libros de Carl Sagan, Richard Dawkins, Sam Harris, Christopher Hitchens, David Mills, Stephen Hawking, Dan Barker, John Allen Paulos, etc.

      Existe una gran cantidad de material interesante en YouTube, Google Video, TED Talks, Atheist Alliance, The Science Network, etc. Puedes buscar charlas y debates de Richard Dawkins, Sam Harris, Dan Dennett, Christopher Hitchens, David Mills, Vilayanur Ramachandran, Ann Druyan, Lawrence Krauss, Michael Shermer, Neil de Grasse Tyson, etc. Por el lado de los creyentes, Alister McGrath, Peter Hitchens, Dinesh D'Souza, David Wolpe, Reza Aslan, entre otros.

      En el blog he puesto algunos enlaces.

      Gracias por tu apoyo.

      Juan dijo...

      Querido:
      ¿Qué tipo de curación milagrosa sería irrefutable? Un amputado a quien le creciese de nuevo un brazo o una pierna.
      Pues bien, existe un caso:
      http://www.calanda.es/milagro.htm
      ¿Es irrefutable?
      Si después de esto sigues sin creer, al menos, por coherencia, eliminá ese ejemplo.
      Gracias.

      Jack Rational dijo...

      Juan:

      Hay explicaciones alternativas al caso del "Cojo de Calanda". Sugiero leas "Reconstruyendo una curación milagrosa: El COJO DE CALANDA" por Eduardo Giménez González.

      http://www.arp-sapc.org/publicaciones/2congres.pdf

      pag. 59

      Y en el hipotético caso de que existiese un dios que escucha plegarias y sana enfermos, y que le haya devuelto la pierna al cojo mencionado, ¿no te parece curioso que haya curado a tantos enfermos de cáncer, leucemia, etc. y sólo a 1 amputado en 400 años?

      Juan dijo...

      "El hecho de que la pierna de Pellicer fuera idéntica antes y después nos lleva a la conclusión de que no fue amputada". Esa es la clave de todo el asunto de 2congres.pdf.
      Hay una voluntad firme de "no creer". A partir de ahí se "reconstruye la curación milagrosa" eliminando todo lo que huela a milagro.
      Eso mismo pasa en "El gran secreto de Jesús". Se pueden citar lo evangelios para dar a conocer a Jesús, pero evidentemente los milagros y la resurrección de Jesús no son tomados en cuenta: "lo que me conviene lo tomo, lo que no lo dejo".

      Por último:
      Si Dios hace un milagro, difícilmente lo hace para aquél que no quiera creer. Quieren "jugar" con Dios... Son como niños caprichosos: "Mamá, si me querés compráme una bicicleta" (evidentemente que la madre no le debe comprar nada, y Dios no darles el milagro que dicen pedir).

      Jack Rational dijo...

      Juan:

      Hay una voluntad firme de "no creer".

      Supongo que es similar a la tuya respecto de Zeus, Poseidón, Alá, Chac, las hadas, los duendes y el Monstruo Volador de Spaghetti, entre muchos otros. ¿O acaso crees en todos esos seres?

      Eso mismo pasa en "El gran secreto de Jesús". Se pueden citar lo evangelios para dar a conocer a Jesús, pero evidentemente los milagros y la resurrección de Jesús no son tomados en cuenta: "lo que me conviene lo tomo, lo que no lo dejo".

      ¿Crees que no me convendría que la eventual naturaleza divina de Jesús fuese cierta, junto a la vida eterna? Me gustaría que fuese cierta, podría volver a estar con mis seres queridos, pero trato de vivir en el mundo real.

      Si Dios hace un milagro, difícilmente lo hace para aquél que no quiera creer.

      ¿Y cómo sabes tú eso? ¿Tienes acaso algún canal de comunicación con dios que yo no tengo? ¿Cómo sabes que existe un dios que actúa de esa forma?

      Fíjate que yo podría aseverar –con el mismo derecho que tú- que he recibido mensajes del "verdadero dios", quien me ha revelado que el tuyo es falso, y que él premia a los que se guían por la razón que él les dio, y castiga a quienes intentan ganarse su favor mediante oraciones.

      Afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria.

      La fantástica historia de un hombre que habría resucitado después de estar muerto durante 3 días no está respaldada por evidencia proporcional. Y pretender que existe un dios que demanda que sacrifiquemos nuestra capacidad de razonar y que creamos ciegamente en una historia inverosímil para salvarnos, habla muy mal de él.

      Juan dijo...

      El hecho de que comiences a nombrar a Zeus, Poseidón, y etc. o es un error grueso tuyo, o una vía de escape (eso yo ya lo vi en Dawkins).
      Acá no se tratan de dioses, sino de Dios.
      Dawkins dice: Ud. es ateo en relación a varios dioses, yo son ateo en relación a uno más. Y eso es absurdo.
      Imagínate que detrás tuyo hay 10 personas, y una te toca la espalda. Tú te das vuelta y no sabes quién te toco. Alguien fue, eso debe ser así, tal vez no sepas, pero sabes que una de esas 10 fue. Dawkins dice: no fue ninguna. Y eso es absurdo.
      El mundo existe, algo existe: ¿por qué existe? Los ateos se resisten a responder a esa pregunta. Se conforman con un "si así es, así debe ser" o cosas por el estilo.
      En mi comentario anterior te di el ejemplo de una madre que no da a su hijo caprichoso lo que pide. Ella lo hace así por amor, porque sabe que el hijo "desvió" su amor y comenzó a amar más "lo" que pide y no a su madre. Lo mismo hace Dios, porque él nos ama.
      Si tu leyeras con atención las vías de santo Tomás de Aquino (Dawkins es un superficial que no las quiere entender) te darías que de allí se concluye que: Dios es eterno, bueno (el mismo bien), la misma verdad, la misma belleza, etc.

      Jack Rational dijo...

      Juan:

      Antes dijiste: Si Dios hace un milagro, difícilmente lo hace para aquél que no quiera creer.

      Te respondí: ¿Y cómo sabes tú eso? ¿Tienes acaso algún canal de comunicación con dios que yo no tengo? ¿Cómo sabes que existe un dios que actúa de esa forma?

      Y ahora dices: Lo mismo hace Dios, porque él nos ama.

      No respondiste a mi pregunta, e insistes en lo mismo, es decir, en que tú sabes cómo actúa dios. Y yo no acepto que tú puedas saberlo hasta que demuestres cómo lo sabes.

      Y si me dices que tú puedes saberlo porque tienes fe (es decir porque crees sin evidencia) y dios sólo se revela a quienes tienen fe, caes en una falacia de petición de principio, que sirve para justificar la existencia de cualquier cosa.

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      Por otro lado, caes en una falacia de falsa analogía al pretender equiparar el caso de la persona que te toca la espalda con el de un supuesto dios que se comunica contigo.

      Otras personas podrían ser testigos de que te tocaron la espalda, pero los mensajes divinos no son verificables, y podrían muy bien ser consecuencia de autosugestión, del adoctrinamiento religioso en la infancia, del deseo de vivir eternamente, de alucinaciones, de esquizofrenia, de epilepsia, etc.

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      El mundo existe, algo existe: ¿por qué existe? Los ateos se resisten a responder a esa pregunta. Se conforman con un "si así es, así debe ser" o cosas por el estilo.

      Los ateos reconocemos que ignoramos muchas cosas, pero no buscamos respuestas fáciles e inmediatas.

      En los últimos siglos la humanidad ha hecho enormes avances en el campo científico, que han permitido explicar un sinnúmero de fenómenos que antes sólo encontraban explicación en el campo religioso. Es por lo tanto lógico extrapolar dicha tendencia a futuro, y esperar que se puedan responder las preguntas pendientes en algún momento.

      Y si muero antes de que se encuentren, no me importa. Prefiero ser honesto y decir no sé, a inventar la explicación fácil "dios lo hizo así".

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      Bueno Juan, es evidente que no vamos a llegar a consenso. Sé que no te voy a convencer de la inexistencia de los dioses personales, especialmente del dios de los cristianos, pero no he encontrado en tus argumentos ninguna razón valedera para creer en él o en ellos.

      Saludos.

      Anónimo dijo...

      Muy interesante su articulo.
      Y gracias tambien por colocar el link sobre "Reconstruyendo una curación milagrosa: El COJO DE CALANDA" por Eduardo Giménez

      La verdad es que su explicacion es convincente. Pese a todo, existe la posibilidad de que sea milagro. Pero, pese a tener documentos que demuestran que el cojo existio, la explicacion de gimenez es mas convincente que una explicacion sobrenatural y concuerdo en que debe aplicarse la navaja de occam en favor de gimenez.

      Jack Astron dijo...

      Gracias, coincido con tu apreciación.

      Anónimo dijo...

      Cuando hablas de este dios universal, ¿no cometes un error al cosificar el universo? Quiero decir, el universo es un concepto abstracto utilizado para referirse al conjunto de las cosas existentes. Cometes una falacia de reificación al volver un concepto abstracto en un concepto concreto, como si el universo fuese cosa en si. Por tanto, de existir este dios universal, al ser este un ser existente deberia ser parte del universo porque el universo es la totalidad de las cosas existentes. No podria existir fuera del universo, eso es una imposibilidad por el hecho de que el universo abarca a todo lo existente. Ademas este Dios deberia ser o materia o energia, dado que lo "espiritual" es tan solo una abstraccion. Además, esto supondria que a pesar de existir este Dios, el argumento de que toda materia (y energia) debe ser creada es falso, porque este Dios o es materia o es energia (si el argumento fuese verdadero, supondria una regresion infinita y esto es altamente improbable.) Despues, este dios tampoco puede crear ni destruir materia o energia porque estas no se destruyen ni crean, solo se transforman. A lo sumo, este Dios es capaz de transformarse a si mismo, de separar parte de si (desmembrarse)para propagar la materia por el vacio como algo distinto de Dios. Además, ¿este Dios puede crear leyes que regulen al universo? Pero si el es parte del universo, supondria que el se esta regulando a si mismo. Es más, para que pueda crear leyes que regulen el universo, el mismo tendria que estar previamente sujeto a leyes que regulen su comportamiento.
      Conclusion: pese a todo, tenias razon, este dios universal complica terriblemente las cosas. Es más, pareciese ser altamente improbable. Incluso con el no deberiamos ser agnosticos, sino ateos. (Pero siempre dandole posibilidades, aunque bajas, para no incurrir en un dogma.)

      Jack Astron dijo...

      No estoy usando la palabra "universo" en el sentido clásico que le das tú, sino dentro de la hipótesis del "multiverso", la que postula un número casi infinito de universos, cada uno con su propio conjunto de leyes y constantes, que surgen espontáneamente a partir de la actividad de partículas virtuales en el mundo subatómico.

      Nuestro universo es una especie de burbuja que se está expandiendo desde el instante del Big Bang. No sabemos si hay algo además de la burbuja. Podría no haber nada, podrían existir billones de otros universos, o podría existir un genio loco haciendo simulaciones en un supercomputador universal.

      O bien, una raza de seres súper avanzados podría haber creado el universo que conocemos. Esos seres podrían haberse extinguido hace miles de millones de años… pero habrían sido los creadores. Sé que parece una locura, pero nosotros ya estamos en condiciones de crear "pequeños" agujeros negros en el LHC. Si seguimos progresando sin extinguirnos, quién sabe de qué seremos capaces en el futuro lejano.

      Cuando me refiero al "Dios Universal" estoy dejando abierta la puerta a esas opciones, en las cuales no creo, pero que no puedo descartar, ya que la ciencia todavía está explorándolas.

      Cuando escribí el artículo debatía diariamente en foros con cristianos evangélicos, y algunos de ellos, al verse en dificultades para sostener las peculiaridades de su Dios, Jehová o como se llame, retrocedían y se refugiaban en el misterio del inicio de Universo, pretendiendo que sólo el Dios de la Biblia podía haberlo creado.

      Por eso hice la diferencia entre los dos tipos de dioses. Podría existir un eventual creador del universo que conocemos, pero de ahí a decir que es el Dios de los cristianos hay un larguísimo trecho.

      Anónimo dijo...

      de acuerdo, si usas el concepto del universo dentro de la teoria del multiverso, supongo ke mi critica no tiene mucho sentido.