2017-03-18

177.- Las inconsistencias de los seres espirituales


Autor: Bernat

A lo largo de los diferentes debates en los que he participado, he argumentado la incoherencia resultante de la pretensión de que exista una sustancia inmaterial independiente de la materia. Todos los atributos de Dios no dejan de ser meros antropomorfismos que se le adjudican sin otra razón que la mera copia de las características humanas a falta de otros referentes existenciales.

Conceptos como "consciencia", "voluntad" y "pensamiento" sólo se dan en los seres vivos materiales como productos emergentes de la materia. No obstante, esta vez no voy a hablar de la materia como soporte de dichas sustancias, que por experiencia no se pueden dar sin la susodicha materia, sino de la total y absoluta incoherencia que supone que un ser inmaterial tenga consciencia, pensamiento, voluntad, etc.

Y aunque Dios entra de lleno en la descripción de un ser inmaterial, por lo que la siguiente crítica también le es pertinente, no voy a centrarme en él, sino en los ángeles, como seres creados por Dios para servirle.

Se dice que Dios creó a los ángeles antes de crear el universo. Se define "ángel" como un ser espiritual, "inmaterial":

1.- En algunas religiones, ser espiritual, servidor y mensajero de Dios, que convencionalmente se representa como un joven o un niño bello y alado.

2.- Persona a la que se le atribuyen cualidades que se consideran propias de los ángeles, como la bondad, la inocencia, la belleza, etc.

No voy a centrarme por ahora en ciertas inconsistencias que se derivan del hecho de que sustancias inmateriales "sirvan de mensajeros" de Dios, ni que esas mismas sustancias puedan ser bondadosas, inocentes o bellas, puesto que todo ello hace referencia al mundo material. Me interesa más denunciar dichas paradojas a través de otros derroteros.

Los seres humanos hemos desarrollado un lenguaje para comunicarnos. Las constantes y numerosas necesidades que tenemos hacen necesaria una comunicación con los otros con el fin de satisfacer no sólo nuestras propias necesidades, sino las de los demás.

No hay pensamiento sin lenguaje, ya que todo pensamiento hace referencia a objetos externos a los que se les ha puesto un nombre para poder diferenciarlos entre sí. El lenguaje se basa no sólo en la comunicación a través de símbolos –tanto gráficos como fonéticos- sino también a través de vocablos que significan acciones y procesos entre los seres vivos y los objetos materiales, llamados comúnmente "verbos".

Imaginemos un ser humano que ha nacido ciego, sordo, mudo y sin el sentido del tacto. ¿Qué tipo de pensamiento podría tener dicha persona una vez adulta? Ninguno, puesto que no ha podido interiorizar ningún concepto que haga referencia a su mundo exterior. Dicha persona no podría tener un vocabulario con el que designar los objetos. Para poder simbolizar objetos, éstos tienen que aparecer al individuo a través de los sentidos. Si una persona tiene todos los sentidos incapacitados, es imposible que esa persona pueda desarrollar un lenguaje, ya que éste no podría ser un proceso referencial de un mundo inexistente para él. Y digo inexistente, porque ningún objeto, ni ninguna relación entre ellos, o entre un objeto y él u otra persona, pueden ser comunicados a una persona que no tenga modo alguno de conocer el mundo exterior.

Volvamos, entonces, al mundo de los seres espirituales antes de la creación del universo.

En un mundo inmaterial, no hay objetos materiales. No hay relaciones de dichos objetos entre sí, ni entre otros seres. No existe un mundo susceptible de ser referenciado a través de símbolos. Si eso es así, ¿qué tipo de pensamiento podría tener un ser espiritual en un mundo inmaterial? Exactamente el mismo que tendría la persona que hubiera nacido ciega, sorda, muda y sin tacto. Es más, a dicha persona todavía le cabría la posibilidad de sentir hambre, sed, sueño, instinto sexual. Nada de eso podría siquiera sentirlo un ser inmaterial.

En consecuencia, atribuir consciencia, pensamiento, voluntad, etc. a un ser que no conoce la materia, es un sinsentido de infinita magnitud. No puede haber lenguaje sin objetos "referenciables". Y en un mundo inmaterial no hay nada que referenciar, ni siquiera las supuestas relaciones entre seres espirituales, puesto que dichos seres, al carecer de materia, no podrían tener deseos ni sentimientos. ¿Qué podría desear, si no, un ser que vive en un mundo donde no existe materia y ni siquiera él mismo la tiene?

Los deseos y los sentimientos son instintos que han surgido de la materia orgánica y cuya teleonomía se encamina a la evolución azarosa de las especies sin ningún fin teleológico. Decir, por tanto, que un ser espiritual tiene sentimientos, sean de de amor o de odio, es un despropósito al que sólo la calenturienta imaginación humana puede dar existencia. De ahí, también, que sea absurdo atribuir la rebelión y la desobediencia a los ángeles caídos.

La obediencia implica la sumisión a una autoridad. Dicha autoridad implica, a su vez, deseo de mantener un estado determinado de las cosas -¿qué cosas si no hay materia?- cuyo incumplimiento –o desobediencia- supondría algo negativo para la autoridad. Pero, nos encontramos con una enorme paradoja. Si no se cumplen los deseos de Dios, por parte de los seres espirituales –ángeles- eso no podría suponer un perjuicio a Dios, puesto que su perfección y su estatus divino impediría tal situación. Dios está por encima de los deseos (eso se lo deja para los pobres mortales). Dios está por encima del bien y del mal. Dios no puede ser perjudicado, puesto que no tiene necesidades.

¿Qué órdenes, entonces, podría haber dado a los ángeles cuya desobediencia supusiera un perjuicio si dicho perjuicio no podría ser para Dios? Se podría decir que el perjuicio lo podrían recibir los propios ángeles, de la misma manera que la autoridad civil humana vela por los intereses de los ciudadanos. Pero el pecado de los ángeles caídos no es por hacer algún tipo de daño a los otros ángeles, sino por rebelarse contra Dios. Y digo yo: en un mundo inmaterial, donde no hay pensamiento ni ideas, ni consciencia, al no haber objetos a los que referenciar, ¿qué tipo de relación puede haber entre seres inmateriales donde la rebelión y la desobediencia puedan significar algo?



Entrada relacionada: El politeísmo católico

2017-03-09

176.- El "Cuarto de Mary" iluminado


1.- Introducción

La consciencia es un conjunto de atributos y fenómenos relacionados. Somos conscientes de nosotros mismos, de que somos diferentes del mundo exterior. Podemos imaginar futuros alternativos, experimentar sensaciones, razonar de forma abstracta y simbólica, sentir emociones, recordar eventos, contar historias, y en algunas ocasiones, mentir. Todos esos aspectos contribuyen a ser consciente.

La palabra "qualia" se utiliza a veces para señalar las experiencias subjetivas, las sensaciones que nos provocan diferentes estímulos. "Rojo" es un color asociado a luz de cierta longitud de onda, pero "la experiencia de la rojez del rojo" es uno de los qualia que nos gustaría poder explicar si queremos comprender completamente el fenómeno de la consciencia.

2017-03-02

175.- Mutilación cristiana: el caso de los skoptsy


Autor: Pedro

Los "skoptsy" fueron una secta secreta durante la Rusia zarista, conocidos por practicar la castración de los hombres y la mastectomía en las mujeres, a partir de sus enseñanzas contra la lujuria. Creían que la maldad del mundo estaba enraizada en el "lepost", vocablo que señala la belleza corporal y la sexualidad humana, un impedimento para comunicarse con Dios. La eliminación del "lepost" aseguraba que los pecados de la lujuria no se cometiesen, era el camino para la perfección y la liberación del alma.