2016-01-05

147.- Nos asustamos


Nacimos mediante el ingenio y la violencia en un mundo con un combate brutal codificado en cada ser viviente.

Pero nosotros éramos diferentes. Nuestra imaginación única nos dio confianza, así que nos pusimos de pie y triunfamos sobre nuestros enemigos.

Pero estábamos confundidos cuando abrimos los ojos. La naturaleza nos hizo maestros de la supervivencia, pero no nos dio las herramientas para comprender el mundo.

Todo lo que sabíamos sobre la vida era la muerte que infligíamos a otros… y ella nos recordaba nuestro destino. Así que nos asustamos, y contamos historias acerca de otra vida...


Nos asustamos

04:55: pero no siempre hemos estado asustados...

Junto a nuestra naturaleza bruta e ignorante, otra fuerza nos empujó a través de la cadena despiadada de la existencia.

Siempre hemos sido una especie inquisitiva y el misterio de la naturaleza capturó nuestra imaginación desde el momento en el que abrimos los ojos...


14 comentarios :

Wm Gille Moire dijo...
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Atilio dijo...

No hay dudas que los crédulos creyentes tienen miedo.

No hay dudas que algunos de los demás no tienen miedo.

No hay dudas que en el futuro cercano habrá dis grupos humanos.

Y no hay dudas quién sobrevivirá.

Jack Astron dijo...

Borré un comentario de un troll que aludía en forma burlesca y personal al miedo de algunos ateos ante la proximidad de la muerte.

¿Prueba acaso ese miedo que existe un dios bondadoso que castiga a quienes lo negaron?

No, porque un (hipotético) dios bondadoso que nos da la capacidad de razonar y no deja evidencia de su existencia jamás podría condenar a quienes lo han negado usando la razón que él mismo les dio.

Saludos.

Atilio dijo...

Por supuesto que uno no puede estar seguro de nada o de casi nada.

Pero yo no le tengo miedo a la muerte y la veo como algo normal.

he estado en situaciones cercanas a la muerte antes y en algunas la adrenalina me protegió mientras que en otras me sentí completamente calmo.

Lo que si es cierto es que los crédulos son temerosos y eso debería ser una contradicción con sus supersticiones.

Aprovecho también para aclarar que mis "profecías" del primer comentario no son deseos sino conclusiones a lass que llego.

Con nanotecnologías y sistemas de control mucho más avanzados que ahora los crédulos serán permitidos sus supersticiones mientras no choquen con la sociedad. Es por eso que habrá dos tipos de sociedades, las laicas, seculares y progresistas y las crédulas, conservadoras y oscurantistas.

Las segundas serán más numerosas pero las primeras mucho más poderosas.

Renzo dijo...

Es que esta panda de imbéciles que se pasea por el blog soltando tonterías, creen que no temer a la muerte, como fin natural de la vida y sin ningún temor a que no haya nada más allá, implica que estamos deseando morir o que somos propensos al suicidio. Pero la realidad es justo la contraria, son los crédulos los que añoran el día de su muerte para ir a ver a su mediocridad de dios. Eso sí, salvando algunos alelados que están para encerrarlos y tirar la llave -esos que buscan y suplican a su diosecito el martirio-, el resto se aferran a este mundo con uñas y dientes y montan un espectáculo de llantos y lamentos cuando alguien allegado se va al otro barrio, que no encaja en absoluto en lo que se supone que debería ser, una fiesta. El difunto va reunirse con su creador y se ha hecho la voluntad de este, ¿a qué viene tanta tristeza, si le espera la vida eterna y volveran a reunirse todos en el cielito lindo.
Probablemente la realidad sea que, cuando llega el momento, ninguno se acaba de creer del todo los cuentos de hadas del Cielo, Jesusito y demás, ni el que se muere, ni los que le sobreviven. Otra muestra de la hipocresía de los crédulos creyentes.

Voltaire dijo...

Los ateos pensamos que cuando se acaba la vida se acaba la fiesta. Los creyentes deberían pensar que cuando se acaba la vida comienza la fiesta. Con base en esto es que me extraña que tengamos esta diferencia frente a la muerte. A veces pienso que tiene que ver con el instinto animal que los ateos vencemos via la razón: somos una máquina biológica que, al menos por ahora, comienza y termina y no existe ningún paraiso que además debería ser aburrídisimo porque uno se cansa hasta de lo bueno si es excesivo y una eternidad es excesiva por definicion. Sin embargo no estoy muy convencido de que los creyentes no tengan la lógica mínima que se necesita para entender la máquina. Seguro también la tienen. Será que piensa que siempre hay la probabilidad de que vayan al infierno porque olvidaron algun pecado mortal en el confesionario? O será como sugiere Renzo quer nunca están completamente convencidos de que su dios y su paraiso existen? De esto último yo creo que se pueden exeptuar muchos que están completamente convencidos de la existencia de el paraiso. Pero si es así porque asustarse?

Mi no entender.

Renzo dijo...

¿De qué vamos a asustarnos los ateos?
Con la inmensa suerte de haber llegado a existir y con haber vivido con coherencia y respetando a los demás (a los que merecen respeto, off course) y a la Naturaleza , nos damos, la mayoría, por satisfechos. No hace falta más.

Pensar que todo esto:

http://www.sky-map.org/


ha sido creado por un ser omnipotente, omnisciente y con presciencia, con el único objetivo de que le adoremos y vigilar con quién y cuando follamos o si nos hacemos pajas, es de idiotas rematados.

Jack Astron dijo...

Muy cierto :)

Recomiendo ver el video. La primera mitad es algo deprimente, pero la segunda es inspiradora.

Wm Gille Moire dijo...

"¿De qué vamos a asustarnos los ateos?"

De lo mismo que los creyentes, Renzo: de la nada absoluta, de eso que aquí dicen es "inconcebible". El caso es que la concebimos... y nos asustamos.

Renzo dijo...

Lo único que conozco que se asemeja a esa "nada absoluta" que tanto cacarea Moirecillo, es su manifiesta falta de capacidad para entender las cosas.

Atilio dijo...

Moire:

Antes de nacer y luego de morir no vamos a "la nada absoluta". Esa frase contiene un error grave de tipo cognitivo pues tu persona, la mía y la de cualquiera no existe ni antes de nacer ni luego de morir. No es que uno esté atrapado en la negrura y la inacción. Es así como el cerebro visualiza la no existencia porque no tiene otra manera de hacerlo. Pero ello no lo hace real.

La no-existencia no es la nada. Eso es una falacia de reificación.

La no-existencia es como decir un elefante de color rosa grande como un planeta que patina sobre los anillos de hielo de Saturno. Simplemente es algo que no existe. No hay un elefante atrapado en negrura e inacción. Simplemente no hay.

No son lo mismo.

Wm Gille Moire dijo...

Atilio, yo concibo mi propia nada absoluta. Es fácil: pummm, dejo de existir. No la visualizo; la concibo.

Claro que ser nada no duele ni da miedo. El problema es que SÍ da miedo ANTES de ser nada.

Atilio dijo...

Bueno, hay un poco de juego de palabra en todo esto pero lo dejaré pasar.

El problema, Moire, es que mientras te preocupas de la nada futura no vives el presente que sí existe.

Aprovecha cada instante en vez de preocuparte por lo que no sabe siquiera cuando sucederá. Te deseo una larga vida y, tal vez, todavía tengas décadas para vivir y yo me muera antes. Uno nunca sabe y con la ciencia a la velocidad que va, uno REALMENTE nunca sabe.

Wm Gille Moire dijo...

¿Os acordáis de aquél filósofo ateo que estaba por morirse?

Pues hay dos grandes noticias:

1) Aún está vivo.

2) Aún es ateo.

https://philosophynow.org/issues/108/The_Party_Without_Me