2015-01-12

116.- Sobre el respeto a las creencias


La tragedia del 7 de Enero en París trajo nuevamente al tapete la absurda demanda de respeto a las creencias religiosas: las creencias no merecen respeto automáticamente; sólo si pasan la prueba de la razón, basada en la evidencia, podrán ser dignas de respeto. Distinto es el caso de las personas, quienes sí merecen respeto.

Un ejemplo claro de la diferencia anterior es el de la Astrología, una pseudociencia que intenta hacer predicciones sin contar con base teórica ni evidencia empírica. Es una creencia tonta, y por lo tanto no merece respeto. Pero ello no implica que quien crea en el horóscopo sea un tonto; seguramente no está bien informado, o no ha pensado lo suficiente en el tema.

Fernando Savater lo explica muy bien en el siguiente video:

Fernando Savater - El respeto a las creencias

Pat Condell es algo más directo:

Pat Condell - ¿Por qué merecería respeto la fe?

Johann Hari lo expresó de la siguiente forma: todas las personas merecen respeto, pero no todas las ideas. No respeto la idea de que un hombre nació de una virgen, caminó sobre el agua o se levantó de entre los muertos. No respeto la idea de que debamos seguir a un "profeta" que a los 53 años tuvo sexo con una niña de 9, y que ordenó el asesinato de pueblos judíos porque se negaban a seguirlo… No es por "prejuicio" o por "ignorancia", sino porque no hay evidencia para esas afirmaciones. Pertenecen a la infancia de nuestra especie, y con el tiempo se mostrarán tan disparatadas como la creencia en Zeus, Thor o Baal. Cuando nos exigen "respeto", nos exigen que les mintamos. Siento demasiado respeto por ti como ser humano, como para caer en esa farsa.

Richard Dawkins lo modificó así: siento demasiado respeto por ti como ser humano, como para respetar tus estúpidas creencias.


26 comentarios :

Diego dijo...

Vos jodés con el Profeta, yo te mato. Parece un buen pacto. A aguantársela.

Jack Astron dijo...

Cierto, a aguantársela :)

Renzo dijo...

En el fondo lo que demuestran los creyentes con su fanatismo es la poca confianza que tienen en la existencia de ese ser superior en quien se supone que creen. Se fían tan poco de que haya otra vida con premio para los buenos, ellos, y castigo eterno para el resto, que quieren hacer el trabajo que se supone que tendría que hacer en el juicio final la divinidad y actuar aquí y ahora como jueces supremos y verdugos. Eso no es tomar el nombre de Dios en vano, no, es peor y el colmo de la blasfemia, es arrogarse el papel de Dios.
Pecado, pecado y gordo. La lástima es que las víctimas de la cerrazón de esos fanáticos sí son reales, por que aunque vivan en un mundo de fantasía e irrealidad, matan de verdad, encarcelan de verdad, torturan de verdad, hieren de verdad...

Voltaire dijo...

Yo siempre he sido muy respetuoso de las ideas de Al Capone sobre como ganarse la vida.

Jack Astron dijo...

El Papa confunde a su madre con una idea...

Papa Francisco dice que "no se puede insultar la fe de los demás"

Renzo dijo...

Aunque sea su madre. Ante un insulto, verbal o gráfico, ¿la respuesta es una agresión física?. ¿Porqué un puñetazo y no un puntapié, o una luxación?, ¿dónde está el límite cuando se acepta como válida la violencia?, ¿hay que esperar que el que agrede se sepa dosificar y no se sobrepase?, ¿hay que confiar en que un bofetón no acabe en rotura de tímpano o un puñetazo no provoque una lesión grave o incluso la muerte, aunque no fuera la intención del agresor?.
¿No es mucho más sensato pedir que se ignoren supuestas provocaciones, ofensas, insultos y eso que llaman blasfemia?, o si se les da respuesta que está sea también verbal o gráfica.

Saludos.

No soy Charlie, ni loco dijo...

No, lo más sensato es no agredir. Vos sabés cuándo estás queriendo ofender. Si puteás la madre a alguno, te van a cagar a palos. Si sos un europeo que derrocás gobiernos que no te gustan y bombardeás poblaciones civiles, alguien te va a odiar cuando le mentes las religión. Parece mentira que algo tan sencillo no se entienda.

En cuanto a los límites de la libertad de expresión, todo bien. Sigan jodiendo.

Pero cuando la libertad de expresión la utiliza el poderoso para joder o reírse del más débil, no da gracia y no sé hasta dónde se justifica. Si un diario israelí hiciera bromas y humillara a los palestinos, está muy bien lo de la libertad de expresión, pero hay otros valores en juego. A mí me da asco. ¿Tengo que justificarlo?

No soy Charlie dijo...

"Todos somos Charlie, proclama Libération.

Yo no.

No hice campaña a favor del Tratado de Maastricht. No soy Charlie.

Nunca he comparado al Partido Comunista con el Frente Nacional. No soy Charlie.

Nunca he apoyado los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia. No soy Charlie.

Nunca hice campaña por el SÍ en el referéndum de la Constitución Europea en 2005. No soy Charlie.

Nunca he pensado que Cuba es una dictadura. No soy Charlie.

Nunca pensé que Chávez era un dictador. No soy Charlie.

Nunca aprobé el bombardeo de Libia. No soy Charlie.

Nunca me alegré del asesinato de Gadafi. No soy Charlie.

En 2006 estuve en contra del ataque de Israel a Líbano. No soy Charlie.

No tomo partido sistemáticamente por Israel contra los palestinos. No soy Charlie.

No cierro los ojos al nazismo en Ucrania. No soy Charlie.

Opino que Femen es un movimiento procedente de la extrema derecha ucraniana. No soy Charlie.

No creo que Rusia sea un país peligroso para la paz mundial. No soy Charlie.

No creo que Rusia sea responsable de la situación en Ucrania al contrario que la UE y la OTAN. No soy Charlie.

No llamé a la intervención en Siria. No soy Charlie.

Nunca he considerado héroes a los opositores sirios, siempre he pensado que son fanáticos islamistas más o menos manipulados. No soy Charlie.

Los periodistas de Charlie, como los policías y el encargado de mantenimiento muertos, obviamente son inocentes y sus asesinatos injustificables, pero no inventemos héroes…

Rendir homenaje a las víctimas, por supuesto, pero no es alrededor de Charlie y sus «valores» donde querría ver reunirse al pueblo francés… y rechacemos esta unión nacional que enmascara la intención real de los terroristas y las responsabilidades aplastantes de los dirigentes franceses en el odio suscitado por nuestro país…

Atilio dijo...

Bueno, parece entonces que Yo no soy Charlie se la pasa hinchando por los equipos perdedores.

La larga lista de cosas que Yo no soy Charlie no festejó, no festeja ni sostuvo o sostiene tiene la virtud de estar en la posición perdedora todo el tiempo.

Lo lamento Yo no soy Charlie. ¡Buena suerte en el futuro! :)

Renzo dijo...

Por lo que se ve hay quienes siguen sin entender qué significa lo de "Yo soy Charlie" e intentan justificar lo injustificable o justificarse ellos mismos ante los demás.
No perderé mi tiempo intentando explicar lo que debería ser evidente para cualquiera que entienda qué es la libertad de expresión y cuales son los valores que se están defendiendo cuando se dice "Yo soy Charlie", así que me limitaré a poner el enlace a un artículo de David Gistau en el, tan poco sospechoso de ser ateo o izquierdista, periódico ABC.

http://www.abc.es/lasfirmasdeabc/20150117/abci-punetazo-201501161217.html#&title=El%20pu%C3%B1etazo%20%20via%20%40abc_es%20http%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Flasfirmasdeabc%2F20150117%2Fabci-punetazo-201501161217.html%23disqus_thread&

perro. dijo...

Je suis charlie...

Como bien dice Renzo, se sigue sin comprender que significa.

Significa que uno pueda decir "je ne suis pas charlie" con tranquilidad de conciencia y sin miedos de represalias. Tan sólo quedar expuesto a un debate de ideas.

"Je suis charlie" no es un pase libre ni un apoyo para que los de "nuestro lado" tiren bombas en otros países.

Es triste que haya gente que no comprenda esto, pero, son libres de pensar y actuar así. Esa libertad es la que debemos defender, incluso sin la ayuda de los que dicen no ser Charlie.

Voltaire dijo...

"No soy Charlie"

Me parece que usted ha dejado bastante claro que no quiere ser Charlie.

Perro ha dicho, en una forma muy clara y sencilla lo que se quiere significar cuando se dice "Yo soy Charlie":

Significa que uno pueda decir "je ne suis pas charlie" con tranquilidad de conciencia y sin miedos de represalias. Tan sólo quedar expuesto a un debate de ideas.

"Je suis charlie" no es un pase libre ni un apoyo para que los de "nuestro lado" tiren bombas en otros países.


En ese sentido yo también soy Charlie.

Sus comentarios merecen algunas observaciones:


Respecto a sus puntos, he aquí mis comentarios:

"Nunca he comparado al Partido Comunista con el Frente Nacional. No soy Charlie."

Yo tampoco pero soy Charlie

"Nunca he apoyado los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia.No soy Charlie."

Esto lo dejo para los ex yugoslavos, a muchos de los cuales no les gustaba la limpieza étnica de Milosevic.

"Nunca he pensado que Cuba es una dictadura. No soy Charlie."

Yo si creo que Cuba es una dictadura. Aunque no creo que sea una materia de creencias sino de definiciones y de evidencias. Y soy Charlie

"Nunca pensé que Chávez era un dictador. No soy Charlie."

Soy Venezolano y desde mi definición de democracia, Chávez fue un dictador y su heredero lo mismo. Y soy Charlie

"Nunca aprobé el bombardeo de Libia. No soy Charlie."

Yo tampoco aprobé el bombardeo de Libia y soy Charlie.

"Nunca me alegré del asesinato de Gadafi. No soy Charlie."

No me alegro de que asesinen a nadie y estoy contra la pena de muerte. No diría que a Gadafi lo ¨asesinaron¨; según entiendo lo juzgaron y lo condenaron, pero no puedo afirmar si hubo un “debido proceso”. En cambio es indiscutible que Gadafi asesinó y torturó a miles de personas sin juicio ni debido proceso. Y soy Charlie.


"En 2006 estuve en contra del ataque de Israel a Líbano. No soy Charlie."

Yo tampoco y Soy Charlie

"No tomo partido sistemáticamente por Israel contra los palestinos. No soy Charlie."

Yo tampoco y soy Charlie.

"No cierro los ojos al nazismo en Ucrania. No soy Charlie"

Fascismo hay en todos los países del mundo, afortundamente en casi todos también el fascismo es una minoría. Pero no puedo decir porque sería falso que el pueblo Ucraniano es fascista ni que el gobierno que eligieron lo es. Pero entiendo perfectamente que Putin los tache de facistas pues le conviene..

"No creo que Rusia sea un país peligroso para la paz mundial. No soy Charlie."

Tampoco creo que los rusos sean un pueblo peligroso, pero el señor Putin si es un aventurero peligroso y yo soy Charlie.

"No creo que Rusia sea responsable de la situación en Ucrania al contrario que la UE y la OTAN. No soy Charlie."

Yo estoy seguro que el Señor Putin, viuda del estalinismo y del imperialismo ruso, metió su sucia mano en Ucrania, Y soy Charlie

"No llamé a la intervención en Siria. No soy Charlie."

Yo tampoco. Y soy Charlie.

"Nunca he considerado héroes a los opositores sirios, siempre he pensado que son fanáticos islamistas más o menos manipulados. No soy Charlie."

Yo tampoco pero con un matiz. Dentro de los opositores sirios hay demócratas, pero también lo que usted llama “fanáticos islámicos” como ISIL. Me extraña que usted, que no le gusta ofender, llame “fanáticos islámicos” a los buenazos de ISIL. Creo que se van a sentir ofendidos, pero usted está diciendo la verdad cuando los llama fanáticos.

Sigue....

Voltaire dijo...

Viene...

Como puede observar, los que nos decimos ¨Yo soy Charlie”, como en mi caso, defendemos la libertad de pensamiento y expresión, pero eso no significa que endosemos todas la opiniones de distinta índole de los miembros del equipo de redacción de la revista.

Un punto final. ¨Ofender” es una inevitable consecuencia de la libertad de pensamiento y expresión. Ocurre que hay ideas erróneas, idiotas, y estas ideas erróneas e idiotas a veces son también perversas y peligrosas, letalmente peligrosas como acabamos de ver en la masacre de Paris. Es un derecho y también un deber en los países democráticos y no democráticos, examinar y criticar esas ideas en los diferentes campos en los que surgen, sea en la ciencia, en la política, en la moral, y en la religión. No hay ideas sagradas, hay buenas y malas ideas, y si son buenas o malas es asunto de someterlas al examen racional y a la evidencia. Ese examen y crítica se hace través de diferentes medios, entre ellos libros, periódicos, foros, partidos, y también en revistas de humor y caricaturas porque el humor es un ácido que corroe las malas ideas. Si este humor es burdo y exagerado termina siendo irrelevante, pero por otra parte, si una idea no puede soportar el humor algo anda mal. Visto asi, entonces no hay tales pecados como la blasfemia o el insulto, lo cual no quiere decir que mentir o difamar este protegido por la democracia, porque si usted usa la mentira para criticar o difamar, no es necesario decapitar al ofensor, pues se puede acudir a la legislación que protege contra la difamación.

Obviamente mucha gente no compartirá estos puntos de vista porque efectivamente piensan que sus ideas son sagradas, y dado este presupuesto, no pueden ser sometidas a examen y crítica y mucho menos a la sátira o el humor, y este es el caso de las religiones en general, y de las ideas políticas en particular en el caso de los gobiernos totalitarios.

Pero el caso de la religión es un tanto cómico: generalmente critican la blasfemia y la herejía, pero se olvidan que cuando dicen “Mi dios es el único y verdadero y mi religión la correcta”, implícitamente están ofendiendo a todos los que tienen distintos dioses o religiones, porque si tu dios es el verdadero, todos los dioses restantes son falso, luego caes en la blasfemia y la herejía desde el punto de vista del resto de las religiones. Pero esto es inevitable en una sociedad donde la libertad de pensamiento y expresión no estén suprimidas: cualquier cosa que digas ofenderá a pocos o a muchos.

Espero que lo que he escrito no te ofenda. No me ofendió casi nada de lo que lo que escribiste, pero lo de Chávez me dejo una roncha porque como venezolano tuve la mala suerte de ser víctima de Chávez.

Jack Astron dijo...

No comparto tu opinión...

Papá Ganso dijo...

¡Jajaja! Muy buena la explicación que da Savater.

Pep Gomis dijo...

Después de los dos papa fachas anteriores, Francisco me caía muy bien. En esta ocasión creo que ha metido la pata. Sin quererlo ha justificado el terrorismo islámico. El “puñetazo” puede ser una bomba o una bala y la religión no es la “madre” de nadie más de los que se crean el invento. Está claro que quiere evitar un enfrentamiento con los intolerantes, pero darles la razón es lo peor que podría haber hecho. Al derecho a glorificar a un supuesto dios corresponde el mismo derecho que tienen otras personas de hacer mofa de él. Se ha de respetar a las personas, no necesariamente a sus creencias. Algunas podemos considerarlas dañinas como la obligación del velo, que va en contra de la mujer. En otros casos puede movernos a la hilaridad, como la multiplicación de peces. No por ello, tiene que haber nadie con derecho a darnos un “puñetazo”.

Papá Ganso dijo...

Yo desapruebo la idea de Jesucristo de que al que no crea en él, hay que llevarlo y matarlo ante él. También desapruebo la idea de Jehová de que no hay que dejar con vida a las hechiceras.

Pep Gomis dijo...

A Socrates, en la antigua grecua, le condenaron a muerte por no c reer en los dioses "pervertir a la juventud". Hoy en día nadie cree en esos dioses: Zeus, Hermes, Plutón, etc. Deberían desaparecer todas las religiones y quedar una ética universal laica.

Voltaire dijo...

La justificación del "Papa simpático" a la violencia islámica como repuesta a supuestas o reales ofensas a esa religión ha sorprendido a mucha gente, incluso a conservadores creyentes como Cameron, PM de Inglaterra.

Francisco hizo la salvedad de que no era justicable matar como respuesta a esas ofensas pero era perfectamente natural esperar un puñetazo en la nariz si alguien se refiere irrespetuosamente a tu progenitora.

Si el límite es la vida, entonces algo menos que la vida sería justificable: por ejemplo, la tortura, la lapidación, la amputación, la violación, la carcel los latigazos y sobre todo la represión de la libertad religiosa.

No se si Francisco se dió cuenta de las implicaciones de sus palabras, pero no creo que me equivoque si digo que lo suyo son los viejos reflejos represivos de nuestra inefable ICAR.

Frente a la condena cuasi universal de la violencia islámica, Francisco cometió la idiotez de no levantar a su iglesia por encima de la violencia y meterle un gol al islamismo.

El constrate es mayor si observamos que incluso muchos Mullahs no solo condenaron la violencia sino aceptaron taxativamente la libertad de criticar e incluso ridiculizar su religión.

La Jerarquía rápidamente se dió cuenta de la metida de pata y pusieron a trabajar su equipo de Relaciones Publicas y Control de daños, y por supuesto lo que dijo el Papa ¨"no debe interpretarse como una condonación de la violencia" sino como una descripción de la "tendencia natural", negativa por supuesto, de reaccionar con violencia frente a insultos graves. Y negativa, porque como sabemos, Cristo dijo que había que poner la otra mejilla.

Le había dado el beneficio de la duda a Don Francisco, pero después de su ladrido, debo retirársela. Y creo que no voy a ser el único.

Voltaire dijo...

PS.
"Si el límite es la vida, entonces algo menos que la vida sería justificable: por ejemplo, la tortura, la lapidación, la amputación, la violación, la carcel los latigazos y sobre todo la represión de la libertad religiosa."

Bórrese la palabra "lapidación", porque esta implica la muerte y Pancho se detiene en ese limite.

Sr Cincuentón dijo...

Es IMPOSIBLE no ofender a alguien. Si comes carne de cerdo ofendes a los musulmanes, de vaca a los hindúes y cualquier proteina animal a los veganos. Esto es válido para TODAS las conductas, es decir donde dice "comes carne" podría decir cualquier cosa, entre tantas otras: con quién hacer el amor, decidir cuantos hijos tener, qué pensar, por quién votar, etc etc. Luego, no se trata de "NO OFENDER" sino de la libertad que de seguir así, deberemos defender.

Papá Ganso dijo...

Los veganos nos quieren hacer creer que siguen esa dieta (deficiente y peligrosa para la salud, en especial para la salud de los niños) por respeto a los animales.
La verdad es que quienes siguen esa dieta tienen graves problemas emocionales. Detrás de la mayoría de las mujeres veganas (esto dicho por los médicos nutricionistas) hay escondidas muchas mujeres anoréxicas.

Coherencia Relativa dijo...

En el contexto de tolerancia a las ideas, diría que: somos circunstancialmente tolerantes – es decir: una cuestión de perspectiva y de grados, en última instancia –.
Considero importante destacar, el que, en este contexto, suelan manifestarse un número significativo de adjetivaciones despectivas. Por lo cual, me atrevería a aconsejar a sus autores, preguntarse si: ¿será equiparablemente tan tonto/necio/idiota/estúpido/etc., suponer que, la adjetivación despectiva de ideas de terceros, resulta indispensable en toda contra-argumentación, así como, un método incuestionablemente eficaz – o más eficiente – de convencimiento, a diagnosticar grados de retraso mental – a pesar de carecer de certificación habilitante y fundamentalmente de un intercambio significativo –? Aun a sabiendas, según experiencia personal, de lo poco que parece preocuparles, el acarrear cierto grado de disonancia cognitiva en este particular – en aquellos excepcionales casos en donde ésta sea reconocida –. Puesto que, siempre podrán apelar a una reinterpretación conveniente de sus dichos. Es decir. En caso de ser interpelados respecto del planteo anterior, podrían argumentar que: no pretendían pasar por psiquiatra/psicólogo, tan solo expresaban algo, que se les presento – a razón de tu/s idea/s – como justificadamente obvio. Que, de alguna rebuscada forma, no pretendían menospreciar, ni tu inteligencia ni tu autoestima, tan solo pretendían otorgarle el preciso peso contra-argumentativo no-emocional, al repudio intelectual que sienten respecto de tu/s idea/s. Y solo, en tal sentido, debemos tomar sus otrora no, pero ahora sí (¿arrebatos intelectuales?): diagnósticos diferenciales injustificados, por intrusismo. Incluso, podrían intentar convencernos, que tan solo fue un mal entendido – preferentemente nuestro –, que en realidad, pretendieron decirnos algo diferente. O presentarlo, como una insignificante y completamente inocua opinión cuasi-justificada – ¿lindo rebaje no? –, puesto que, desafortunadamente, les faltaron unas pocas materias para certificarse. Y claro, siempre restara la posibilidad de apelar a nuestra compasión – aunque ellos, en similares circunstancias, salten a la yugular –, asegurando estar siendo víctimas de una injustificada y completamente desproporcionada persecución.
Claro. También podrían preguntarse: ¿cuán indispensable resulta ser esa particular adjetivación despectiva para fundamentar su contra-argumentación? ¿Acaso, solo le será posible retornar a la paz mental – intuyo que no muy difícilmente perdida, a pesar de estar inmerso en un intercambio de ideas –, si logran convencernos o ningunearnos – preferentemente mediante escarnio público –? Y ya que están, podrían preguntarse, por las circunstancias en que suelen perderla con cierta o extrema facilidad.

Coherencia Relativa dijo...

Resulta ser para mí, más una pose circunstancial de presunta tolerancia – poco creíble –, el afirmar que: solo critico tus ideas, no tu persona; que algo sostenible en un intercambio de ideas; en particular, cuando en éste – máxime de forma reiterativa –, se emplean términos como: tontería/tonto, necedad/necio, idiotez/idiota, estupidez/estúpido, etc. {”expresado como“/”entendido como“, en ocasión de ser distintos}.
Considero que, una actitud más eficiente (aun si tu objetivo fuese convencer a tu contraparte) – acarreando el problema de la no inteligibilidad asegurada –, seria emplear frases como: {de momento} no coincido con, {de momento} considero erróneo tal, {de momento} no logro comprender tal, “y afines”. Y, de considerarlo pertinente, agregar frases finales como: gracias por compartirlo. A sabiendas, eso sí, que un intercambio de ideas, puede abandonarse antes de convertirse en discusión o incluso escalar a otro nivel.
Según mi experiencia, serán muchos los que llegados a este punto, tomaran nuestro silencio argumental como evidencia de claudicación – en tal caso, nuestra contraparte, actuaba conforme estar inmerso en una discusión –. En consecuencia, considero poco probable, a la vista de las intenciones manifiestas de nuestra contraparte, que retomar el intercambio de ideas, logre siquiera transformar el presente método de comunicación en un dialogo.
Precisar, cuando y si, resulta necesario pasar de un dialogo, a una discusión, de esta a una agresión física y hasta finalizar en un genocidio, dependerá fundamentalmente de: nuestro grado de ingenuidad – creer poseer la capacidad de forzar el convencimiento en otros – e intolerancia intelectual – idea insoportable, que ofende nuestra inteligencia, misma que resulta ser objetivamente muy superior a la de nuestra contraparte {pensamiento generalmente inexpresado, al menos, hasta incrementar el nivel} –.
(continua)

En síntesis. Con respecto a: solo juzgo tus ideas y no tu persona/personalidad. No concuerdo en que sea representativo (general) y menos aún totalizador, de lo acontecido en discusiones. Una y otra vez, he sido testigo de cómo la crítica de una idea concreta, amplía su espectro hasta abarcar la persona/personalidad del otro (incluso, sin título de diagnóstico diferencial habilitante), con argumentos como: quien eso piensa no merece ser tomado en cuenta, quien eso piensa es un idiota, quien eso afirma demuestra no saber nada de – clase del objeto tratado –, solo alguien con menos de un dedo de frente puede expresar tal cosa, y por el estilo. Incluso, cuando esos mismos argumentos, ahora denigrados, hayan sido considerados paradigma o gozaran de un alto prestigio como referentes, poco tiempo atrás.

Atilio dijo...

Incoherencia Absoluta:

Aprende a utilizar signos de puntuación y párrafos porque tu texto es insoportable.

Leí hasta la tercera línea y me cansó por lo denso, lleno de innecesarios objetos directos, indirectas y demás signos de charlatanería.

Estoy seguro que leer esto no te costó nada.

Renzo dijo...

Vamos que aunque Incoherencia Absoluta diga tonterías, escriba como un tonto, suene como un tonto y desde todos los ángulos parezca tonto, no debemos llamarle tonto para mostrarnos tolerantes.
Pero, si sigue pareciendo un tonto, ¿no sería caritativo, piadoso, misericordioso, hacérselo saber llamándole justamente, tonto?, ¿sería mejor dejarle que continúe siendo y haciendo el tonto, prodigando su tontería ora aquí, ora allá?
Terrible dilema este al que nos enfrentamos!!!