2014-10-08

106.- Sobre la despenalización de la eutanasia en Chile


A continuación reproduzco algunas frases de un artículo que se refiere a la discusión sobre la despenalización de la eutanasia en Chile, entendida como la acción de un médico que pone fin a la vida de un paciente terminal ante una solicitud expresa del mismo. No aplica a pacientes en estado vegetal, ni a personas que son físicamente capaces de suicidarse y solicitan asistencia.

… Cuatro son las libertades fundamentales de un ser humano que adora la libertad: perder el miedo a cualquier Dios, desobedecer al poder, perder el miedo a la muerte, y ejercer el último suspiro de esa libertad en una situación límite para ser digno en el sufrimiento, como lo fueron algunos prisioneros en los campos de concentración del nazismo o bajo cualquier dictadura, aunque fueran camino a la muerte.

… Nadie tiene derecho a prolongar ese sufrimiento. Ni la familia… ni la medicina… ni la justicia… ni menos Dios, porque no existe. Existió uno llamado Jesús. Un luchador, un revolucionario, un valiente… pero ese Jesús murió en la cruz hace miles de años y jamás resucitó ni subió al cielo en levitación.

… En ningún país desarrollado donde existe el derecho a la eutanasia esas sociedades han entrado en una senda de desastre moral o valórico. No ocurre nada. Lo mismo para el divorcio, el aborto y el matrimonio homosexual. Esas sociedades siguen su camino inalterado hacia donde quieran ir.

… El drama y el terror lo inoculan en las sociedades subdesarrolladas, como Chile, quienes quieren el control de las personas y sus vidas, gobernando sus mentes fundados en valores filosóficos inmensamente discutibles. La libertad de pensar y decidir sobre las propias vidas jamás ha sido símbolo de podredumbre ni destrucción.

… Son muchos los que sufren cada día azotados por males incurables inmensamente agresivos y terminales. La ciencia, y en ella la medicina, tiene la obligación de estar al servicio del ser humano para curar sus dolores, no para prolongarlos inhumanamente. La teología jamás puede estar por encima de la ciencia, menos cuando se trata del sufrimiento humano.

… La despenalización de la eutanasia y el aborto sólo puede traer laureles a una sociedad, porque es un signo inequívoco de su cultura y tolerancia de convivencia en armonía, sin que ocurran descalabros morales. ¿Acaso ha ocurrido así en Chile tras la legalización del divorcio, como lo auguraron manipuladoramente los fanáticos moralistas? No pasa nada...

El artículo completo, publicado por el periodista Jorge Escalante, está aquí:

"Eutanasia: una sonrisa victoriosa de libertad".

En el programa "Tolerancia Cero" se analizó el tema:

Miguel Kottow sobre eutanasia: "El fin de la medicina para mí es evitar el sufrimiento"

5 comentarios :

Voltaire dijo...

El artículo es muy interesante.

Nunca he podido entender porque los médicos deben opinar sobre este tipo de decisiones personales cuando se trata de un adulto con plena consciencia de sus decisiones. Cabría la excepción de una opinión médica sobre si se está plenamente consciente al tomar la decisión, pero esta opinión no tiene nada que ver con el suicidio en si mismo. Lo único que diría el medico es si existe esa plena consciencia o no. O en otro caso como la depresión profunda, si ésta es superable y nada mas. En el segundo caso, es la persona la que tiene que decidir, no los médicos.

Cuando ocurre que la persona está inmovilizada se necesita ayuda pero no necesariamente de un médico.

Otro problema es el de adquirir las sustancias necesarias que por lo general estan reguladas. Pero aqui tampoco se necesita un médico ya que son ampliamente conocidas. Basta con usar internet. Lo necesario es simplemente que el regulador permita la compra.

Lo ideal es reducir al mínimo la participación de los médicos en este proceso porque la mayoría son cristianos y ven al suicidio como un pecado mortal. O son idiotas que siguen pensado que el juramento hipocrático es el Undécimo mandamiento.

Morir con dignidad debe consagrarse como un derecho.

Jack Astron dijo...

"Lo ideal es reducir al mínimo la participación de los médicos en este proceso porque la mayoría son cristianos y ven al suicidio como un pecado mortal. O son idiotas que siguen pensado que el juramento hipocrático es el Undécimo mandamiento."

Como el ala conservadora católica del Congreso está debilitada en este período, se ha estado debatiendo también la despenalización del aborto en casos especiales, como el de una violación. Actualmente está prohibido.

Apenas se supo de ese intento, el director de un hospital perteneciente a la Iglesia Católica amenazó con el despido a los médicos y las enfermeras que participaran en un aborto, alegando "objeción de conciencia".

Alguien le hizo ver que la objeción de conciencia es personal. Los hospitales no pueden tener "objeción de conciencia", porque no tienen conciencia.

Anónimo dijo...

No tienen conciencia, especialmente si son de la iglesia.

Anónimo dijo...

Suicidio asistido, muerte fácil, asesinato preventivo.

Un síntoma típico y representativo de los tiempos y la sociedad actual. Banalización de la existencia, de la vida, del ser humano; en fin, banalización y trivialización, de todo. Todo suave, ligero, descafeinado, no sufrir. Nada de agonías, nada de tristezas. La sociedad divertida, hedonista. Triunfa lo light, que recubre e impregna casi todo, como la gangrena.

Los hay incluso que se suicidad, o dejan suicidar, simplemente porque quieren evitar eso, el sufrimiento y las enfermedades y decaimiento típico de la vejez. Mezcla de soberbia y cobardía.

La maquina de la muerte.

Anónimo dijo...

"La maquina de la muerte."

Que tiene de malo la muerte?

Para que seguir viviendo si la vida solo trae sufrimiento y no existe posibilidad de recuperacion??

Los masoquistas, los tontos y los opus Dei sufren innecesariamente.

Eres Opus? Te gusta darte de latigazos en la espalda? Te gusta ponerte el cilicio y dormir en una cama de madera?

Anda, sufre si quieres, prolonga tu agonia hasta el ultimo minuto cuando te llegue la hora.

Quienes tenemos verdadero coraje le pondremos termino cuando lo consideremos apropiado.