11 de junio de 2011

31.- La bondad de los ateos


VIDEO Los ateos tenemos mala imagen en los países latinoamericanos con mayoría católica. Los profesores de catolicismo se encargan de implantar en la mente de los colegiales la idea de que ser ateo es equivalente a ser malvado, y los sacerdotes transmiten el mismo mensaje en algunas de sus prédicas.

Pero cuando analizamos los abusos y atropellos cometidos en nombre del ateísmo y los comparamos con aquellos cometidos en nombre del catolicismo, nos encontramos con la situación opuesta. Por ejemplo:
  • Los ateos no censuran libros, películas o documentales religiosos porque los "ofenden".
  • Los empresarios ateos no despiden empleados por profesar alguna fe religiosa.
  • Los ateos que administran colegios no rechazan alumnos porque sus padres están casados bajo alguna denominación religiosa.
  • Los ateos no les enseñan mentiras a los niños, ni les infunden terror con la amenaza del sufrimiento eterno en medio de las llamas.
  • Los profesores ateos no eluden la enseñanza de algunas teorías científicas porque les resultan incómodas.
  • Los ateos no se entrometen en la vida sexual de los adultos.
  • Los ateos respetan a los animales porque los consideran parientes lejanos, en lugar de "bestias irracionales" creadas y puestas por Dios al servicio de los hombres.
  • Los ateos no son nacionalistas ni xenófobos, porque ven la evolución de la especie humana en una escala de tiempo amplia, sin olvidar el origen común de todos los pueblos del planeta.
  • Los ateos no interfieren en la planificación familiar de las parejas adultas.
  • Los ateos no culpan a pueblos enteros (como el judío) por un supuesto crimen ocurrido hace milenios.
  • Los ateos no cometen abusos deshonestos de menores aprovechando la ilegítima autoridad ganada como supuestos representantes del "creador del universo".
  • Los ateos que realizan buenas acciones no lo hacen a cambio de una recompensa en el más allá, porque están razonablemente seguros de que no existe vida después de la muerte.
  • Los ateos consideran que las personas son dueñas de su propia vida, y no obligan a los enfermos terminales a sufrir hasta el último minuto de su existencia natural.

"Representantes" del "creador del universo" Los ateos somos mucho más gentiles de lo que se pretende hacer creer. Normalmente miramos a los creyentes con algo de compasión, ya que nos damos cuenta de que sus creencias son consecuencia del adoctrinamiento, de la falta de conocimientos o de alguna "fallita" en sus cerebros, y si reaccionamos con energía en algunas ocasiones, es porque sentimos que nuestros derechos son avasallados por esas personas, que se creen con derecho a atropellar a otros simplemente porque son mayoría, porque tienen algún tipo de autoridad, o porque escuchan vocecitas en sus cabezas.